Plutón, un planeta que por años había sido considerado el noveno planeta del sistema solar, ha sido objeto de múltiples debates entre la comunidad astronómica desde su descubrimiento y posterior reclasificación que, a día de hoy, no muchos internautas están de acuerdo.
Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh en el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona. El descubrimiento fue el resultado de una búsqueda sistemática iniciada por Percival Lowell, quien había postulado la existencia de un “Planeta X” más allá de Neptuno debido a irregularidades observadas en las órbitas de los planetas gigantes. El nombre de este planeta proviene de un dios romano del inframundo que simboliza la muerte, la fertilidad agrícola y la riqueza subterránea.
Durante más de 75 años a partir de su descubrimiento en 1930, Plutón fue considerado el noveno planeta del sistema solar. Sin embargo, a medida que la tecnología fue mejorando y evolucionando las observaciones astronómicas, los astrónomos comenzaron a encontrar objetos similares a Plutón en el cinturón de Kuiper, una región del espacio más allá de Neptuno que está llena de planetas enanos.
En 2005, el descubrimiento de Eris, un objeto del Cinturón de Kuiper con un tamaño comparable al de Plutón, intensificó el debate sobre la definición de un planeta. La Unión Astronómica Internacional (UAI) se vio obligada a reconsiderar la clasificación de los planetas del sistema solar.
En agosto de 2006, durante la Asamblea General de la UAI, los participantes votaron a favor de una nueva definición de planeta. Según esta definición, un planeta debe cumplir tres criterios:
- Orbitar alrededor del sol.
- Tener suficiente masa para que su propia gravedad le confiera una forma esférica.
- Haber limpiado su órbita de otros objetos.
Plutón cumple con los dos primeros criterios, pero no con el tercero, porque su órbita se comparte con otros objetos del Cinturón de Kuiper. Por lo tanto, la UAI reclasificó a Plutón como un “planeta enano”, lo que lo removió de la lista de planetas principales del sistema solar.
La UAI al estudiar el resto de cuerpos celestes alrededor de Plutón, logró encontrar comparativas y diferencias que apoyaron a la decisión de catalogar a Plutón como un planeta enano.
Una es la ubicación en el sistema solar, donde Plutón tiene su lugar en el Cinturón de Kuiper junto con otros planetas enanos como Eris, Haumea y Makemake. El segundo es el tamaño y la masa, a pesar de que los cuatro planetas enanos antes mencionados son similares en masa [con Eris un poco más grande que Plutón]. Existe un planeta enano, mucho más pequeño, Ceres.
El tercero es la forma. La mayoría de los planetas enanos tiene una forma esférica gracias a su masa, incluyendo a Plutón, a excepción de Haumea que tiene una forma más ovalada gracias a su rápida rotación. El último son las lunas. Plutón tiene el mayor número de lunas conocidas (cinco), seguido de Haumea (dos) y Eris y Makemake (una cada uno). Ceres no tiene lunas conocidas.
La clasificación de un cuerpo celeste como planeta enano se basa en criterios específicos establecidos por la Unión Astronómica Internacional (UAI) en 2006. Un objeto debe cumplir con cuatro criterios para ser considerado un planeta enano
Primero es orbitar alrededor del sol. El objeto debe ser un cuerpo que orbita directamente alrededor del Sol, no un satélite de otro cuerpo celeste.
Segundo, es tener suficiente masa para la forma esférica. Debe tener suficiente masa para que su gravedad supere las fuerzas de cuerpo rígido, lo que significa que debe ser lo suficientemente masivo como para adoptar una forma equilibrada (esférica o casi esférica).
Tercero es no haber limpiado su órbita; a diferencia de los planetas principales, un planeta enano no ha despejado su vecindario orbital de otros objetos. Esto significa que coexisten con otros cuerpos de tamaño similar en su órbita alrededor del Sol.
Cuarto es no ser un satélite. El objeto no debe ser un satélite natural de otro cuerpo celeste.
Estos criterios fueron establecidos para diferenciar los planetas enanos de los planetas principales y otros cuerpos menores en el sistema solar. Plutón, Eris, Haumea, Makemake y Ceres son ejemplos de planetas enanos que cumplen con estos criterios.
Hoy en día, Plutón es considerado un planeta enano y es uno de los objetos más grandes del Cinturón de Kuiper, pero no lo suficiente para ser catalogado un planeta. Aunque esta reclasificación generó controversia y descontento entre el público y algunos científicos, ha llevado a una mejor comprensión de la diversidad y complejidad de nuestro sistema solar.