En las últimas excavaciones arqueológicas realizadas en el emplazamiento de Mohovo, a orillas del Danubio, se ha revelado un hallazgo de enorme relevancia. Se trata de una torre romana de vigilancia de unos 1800 años de antigüedad, construida en la época del emperador Marco Aurelio para reforzar la defensa de la frontera norte del Imperio. Es la primera estructura de este tipo excavada en Croacia. Y esto aporta información inédita sobre la arquitectura defensiva romana en esta región.
Un emplazamiento estratégico en el limes del Danubio ha sido una de las fronteras naturales de mayor peso estratégico en la historia de Europa, también durante el imperio romano. El emperador Marco Aurelio (161-180 d.C.), en línea defensiva, conocida como limes danubiano, que tenía un papel crucial frente a las incursiones de los pueblos del norte. Este lugar permitía vigilar el tráfico fluvial y terrestre, así como transmitir con rapidez señales en caso de amenaza.
Mohovo tiene un punto posible de controlar un tanto amplio tramo del río Danubio como de las tierras circundantes, este control visual era de vital importancia para detectar movimientos sospechosos o ataques antes de que alcanzaran la frontera propiamente.
Este hallazgo se dio este año en 2025; la historia del descubrimiento de esta torre comenzó mucho antes, entre 2003 y 2023. Con una serie de investigaciones arqueológicas y prospecciones sistemáticas se aportaron indicios de posibles estructuras subterráneas. En 2020, un estudio geofísico confirmo algunas anomalías compatibles con la presencia de edificaciones antiguas, lo que motivo la excavación en abril de 2025, que ayudo identificar la base de una torre romana.
La importancia de este hallazgo se explica, sobre todo, por su originalidad arquitectónica y su excepcional estado de conservación, elementos que dieron acceso directo al mundo militar romano en los territorios de frontera. Según los expertos, la torre destaca por su estructura de tres plantas, algo inusual en el registro arqueológico de Croacia, cubría las necesidades defensivas de la época, y ha revelado tres fases distintas de edificación y reparación. Estas obras indican que la torre se mantuvo en uso y que se realizaron mejoras a lo largo del tiempo
La torre de Mohovo amplía el conocimiento sobre la red defensiva romana y pone de relieve la importancia de estudiar las fronteras imperiales, auténticas líneas de contacto y conflicto entre Roma y sus vecinos. Las futuras investigaciones se centrarán en determinar con mayor precisión la fecha de construcción inicial, analizar los materiales empleados y comprender mejor como se integraba la torre en el conjunto de fortificaciones regionales
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