Categoría: Filosofía

Por: OMAR OLIVERA ESPINOSA / Fecha: febrero 23, 2026

Los referentes próximos a los estudios de género se encuentran en los escritos de la filósofa Simone de Beavuoir (no se nace mujer, se llega a serlo).

Los estudios de género

Los referentes próximos a los estudios de género se encuentran en los escritos de la filósofa Simone de Beavuoir (no se nace mujer, se llega a serlo) quien retoma la línea de pensamiento existencialista, agregando el apartado de la sexualidad y las relaciones igualitarias, retomando como punto de partida que el sexo es un constructo cultural de subordinación. También la revolución sexual de la década de los años sesenta del siglo pasado, propició el avance, sobre todo en el mundo anglosajón, de los estudios sobre la mujer y su historia, teniendo incidencia en el campo epistemológico de la academia y también en la militancia, es así como se vio en los estudios de género una herramienta metodológica argumentativa, lo que permitió visibilizar las condiciones en las que las mujeres vivían enunciando los padecimientos, las limitaciones y contradicciones de las cuales eran víctimas, pero sobre todo señalando con cifras y estadísticas el abuso de la sociedad patriarcal capitalista que ha fomentado y normalizado esta relación asimétrica.

Entre los temas tratados en los estudios filosóficos con perspectiva de género se encuentran la develación de las estructuras y relaciones de mando obediencia hombre-mujer, la separación de sexos o investigaciones que incluyen a las mujeres conceptualmente con una opción binaria de género más allá del sexo al superar la condición biológica y el propio comportamiento del cuerpo, para lo cual se utilizan nuevas categorías y lenguajes que enfrentan posiciones y enriquecen el debate sobre el derecho al placer, a una identidad biológica y psicológica, a partir de un orden metodológico como el psicoanálisis y las representaciones de género. En tal sentido los estudios de género pretenden clarificar las diferencias sexuales en los nuevos géneros alternativos o de otras culturas, a su vez también aclarar la dimensión entre hombres y mujeres, las diferencias biológicas no son las mismas que la desigualdad económica en cuanto a los roles o papeles diferentes.

En tanto que los estudios de género son de carácter discursivo, es necesario conocer y socializar los nuevos conceptos que de esta corriente del pensamiento se manejan superando el academicismo y situándolos en el horizonte cercano de la sociedad en tanto explicar las desigualdades entre sexos y su consiguiente dominación-superioridad el contexto temporal histórico y el significado de los estudios de género ante la marginación, la opresión y subordinación. Otro apartado en las investigaciones de los estudios de género se presenta al momento abordar y documentar la historia de las mujeres que viven con la idea y la práctica transformadora desde su cotidianidad, es decir, mujeres de carne y hueso que viven las violencias machistas, pero también buscan alternativas a esa vida amarga que llevan.

El género es una categoría que conceptualiza un hecho social, principalmente, hace referencia a la diferencia sexual y es una clasificación psicológico cultural que goza del consenso, tanto de la academia como de las legislaciones mismas que han ayudado a transformar sociedades. Es así como el discurso de género tiene como misión demostrar a la sociedad las problemáticas que se presentan en las mujeres, como la violencia de género o la participación de las mujeres en el ámbito económico, científico cultural, político; por lo que exigen al Estado procurar leyes, establecer programas que eviten la discriminación, promuevan los derechos sexuales y reproductivos.

Conclusión

Desde la filosofía política es necesario, primero que nada, reconocer los aportes de las teorías feministas, como de los estudios de género al cambio sustancial que se encuentra en la percepción y las nociones comunes que se van articulando sobre la defensa de los derechos de las mujeres o la lucha por la igualdad, contra las violencias y por el respeto a las diferentes manifestaciones sexuales. Sin embargo, hoy en día los estigmas a las sexualidades diversas siguen latentes, los feminicidios no paran, a la par que se incrementan los crímenes de odio hacia los transexuales. Los desafíos ante la intolerancia, el racismo, el sexismo, etc., son muchos, al igual que los resabios del patriarcado se resisten a dejar la escena de poder y control social, a pesar de algunos intentos limitados pero significativos que viene de los propios hombres como las nuevas masculinidades que intentan romper con la serie de mitos, nociones, ideas creencia y prejuicios basados en la misoginia que se tramite de generación en generación a través de la escuela, la familia patriarcal, los medios de comunicación y redes sociales.

Las teorías feministas como los estudios de género han documentado y expuesto la exclusión que en la ciencia y la tecnología se ha hecho de las mujeres, a pesar que la historia registra grandes descubrimientos y aportes en ambos campos, lo que se explica haciendo referencia al androcentrismo y sexismo como mecanismo de exclusión de mujeres en la investigación y desarrollo, a su vez se han señalado discriminación en el campo de la educación, la salud, la alimentación y la subordinación a las condiciones socioeconómicas principalmente en Latinoamérica, en donde grandes capas de la población vive en condiciones de pobreza o pobreza extrema.

Con la globalización económica (neoliberalismo) los estudios de género y los feminismos disidentes se enfrentan a nuevas reivindicaciones de género, reconociéndose en la clase trabajadora y en su identidad múltiple que reclama derechos reproductivos y sexuales, maternidad segura, y otras problemáticas como la violencia intrafamiliar, la prostitución como mercado sexual masculino, o el derecho de las mujeres al placer. Para concluir el presente artículo quiero hacer referencia a las comunidades zapatistas del sur de México, que tienen un marco normativo conocido como la Ley Revolucionarias de Mujeres, y entres sus postulados se encuentra, como eje determinante, el concepto de dignidad En dicho documento se exponen las causas de la opresión y sometimiento de las que han sido víctimas las mujeres indígenas del país por más de 500 años. Desde su publicación, que acompañó el levantamiento insurgente hace un poco más de 30 años, existen tres generaciones de mujeres zapatistas que son ejemplo de cambio radical en las condiciones de vida de las mujeres, así, encontramos a la generación de abuelas que sufrió la opresión y la esclavitud en las fincas cafetaleras y las haciendas de los latifundistas; la generación de madres que empuñaron las armas y protagonizaron la Rebelión Zapatista, y la actual generación de mujeres jóvenes, libres y creativas.

d.- Bibliografía

Lioneti, Lucía, Estudios de mujeres, estudios de género, voces, discursos y representaciones en Hispanoamérica, 2005.

Luna G. Lola, Apuntes sobre el discurso feminista en América Latina, 2007.