Categoría: Filosofía

Por: OMAR OLIVERA ESPINOSA / Fecha: abril 16, 2026

A más de 2300 años, la humanidad reconoce en la figura imperecedera de Sócrates al Maestro por antonomasia y no hay mejor exposición en la historia del pensamiento en Occidente.

EL CALDO PRIMIGENIO DE LAS TEORÍAS PLATÓNICAS SOBRE EDUCACIÓN.

1. Sócrates, El Maestro: verdadero sustrato platónico de las teorías pedagógicas

A mas de 2300 años la humanidad reconoce en la figura imperecedera de Sócrates al Maestro por antonomasia, no hay mejor exposición en la historia del pensamiento en Occidente para entender la conformación del fenómeno educativo o acción pedagógica enmarcada mecánicamente en el proceso de enseñanza, que para Platón es una acción ejercida de fuera a partir de las ideas que fecundan el alma— aprendizaje que para Platón es la transformación interior del ser humano, la luz en donde la praxis del acto educativo existe en si mismo, de ahí que el hecho educativo nos lleve a una reflexión sobre el devenir del ser humano, es decir, siempre con una visión en perspectiva del sujeto y sus particularidades, de la humanidad de manera general en sus circunstancias y sus variables. Sin embargo, el ágrafo Maestro no es la única sustancia, pero sí la más importante en la teoría pedagógica de Platón, como lo veremos en el desarrollo de este texto.

2. Devenir de la naturaleza platónica de las teorías pedagógicas

Las ideas en la reflexión filosófica no son producto de la generación espontanea, en el mejor de los casos son semillas que germinan hasta alcanzar sistemas filosóficos sustentados en teorías y conceptos, en consecuencia la naturaleza del pensamiento pedagógico de Platón tiene arraigo en la Grecia homérica, el momento en la historia donde el Poeta (Aedo) es el interlocutor entre los humanos y los dioses con su palabra que es Areté en el mas amplio sentido” no solo para designar la excelencia humana, sino la superioridad de los seres no humanos como la fuerza de los dioses…era natural para el griego que valoraba al hombre por sus aptitudes” (Jaeguer:2019:21) por eso Areté se entiende como una capacidad, una fuerza, vigor, salud del cuerpo y de la mente (atributo propio de la nobleza y no del esclavo).

Como resultado de un proceso cultural tenemos el testimonio de aquella época en las epopeyas: la Iliada y la Odisea donde se muestran explícitamente los valores aristocráticos y cortesanos de la nobleza que es artífice de los ideales y la imagen del mundo que se proyecta a través de los mismos “valores” como el honor, la virtud, etc., que incluso Hesiodo en Los trabajos y los días y la Teogonía con su eros cosmogónico, arraigarán en la conciencia del pueblo griego con miras a lo que será la paideia griega, germen generador de lo que hoy conocemos como pensamiento occidental. Posteriormente, los reyes de lo justo, como Salomón, o a través de legisladores sobrios como Solón (la formación política y la diké—justicia) e incluso Perícles, dan sentido y organicidad a los conceptos de sociedad, cultura y educación, proyectando un Estado jurídico rumbo al ideal ciudadano.

3. Los investigadores por las cosas y el descubrimiento del cosmos

El lienzo tradicional en que se dibuja la historia de la filosofía y la paideia en Occidente tiene un parteaguas en la figura de Sócrates, que implica reconocer en el Maestro el referente temporal, lo que conlleva en consecuencia analizar la configuración del pensamiento en Occidente antes de su aparición en escena, donde se reconoce a los pensadores presocráticos también como el “fundamento histórico y sistemático de la filosofía ática clásica, es decir, del platonismo”. (Jaeguer: 2019:24). Sobre todo entendiendo que en su época la función de guía de la educación estaba reservada a los poetas, a los legisladores que se asociaban con hombres de Estado, sin embargo durante el siglo IV a.C. aparecieron en las Islas del Mar Egeo verdaderas escuelas del pensamiento, derivadas de circunstancias puntuales como la ubicación geográfica, comandadas por una serie de sabios que reconocieron en la naturaleza (physis) y el cosmos el principio de la investigación científica a partir del pensamiento racional que busca conocer el origen de todas las cosas, evento que también se enuncia como el paso del mito al logos, llegando a ser un amplio movimiento intelectual que lucha por la objetiva certidumbre que representa la verdad (Alethia) delimitando la realidad/mundo al convertir su acción educativa en esencia del todo social, es así que Tales considera al agua como principio originario del mundo, afirmación que se transmitió con popularidad aunado a la figura y anecdotario del sabio de Mileto, a su vez Anaximandro, la figura más importante entre los físicos milesos se atrevió a escribir y transmitir el lógos (verbo) al margen del poeta y emplea la palabra cosmos sin su permiso, Heraclito enseña que el cambio es lo único que permanece en el devenir del tiempo. Heródoto, creador de la geografía, la etnología y padre del pensamiento histórico, demuestra el potencial de la memoria, que es acervo, que es archivo.

El jónico Pitágoras, un tipo eminentemente espiritual (el alma inmortal) que nació para contemplar el cielo y las estrellas, desarrolló un riguroso método pedagógico en donde la disciplina y el orden no eran más que consecuencia de su amor por los números como principio de todas las cosas. Con Parménides de Elea aparece la necesidad de un pensamiento sin contradicción lógica en el conocimiento y sí con un profundo soporte ontológico como único camino para llegar a la verdad; y por último, en esta lista arbitraria, como todas las listas, es subjetiva pero necesaria en este caso, mencionaré al naturalista Demócrito, que conoció a Sócrates (pero el Maestro no lo conoció a él). Habla del ritmo del átomo y, en definitiva, entiende con ello su esquema y la composición de la materia. Los resultados del proceso que va desde Homero como iniciador de la paideia griega hasta los presocráticos representan para Platón la oportunidad dialéctica para sentar la base de su sistema que, en la figura de Sócrates, descansará el modo argumentativo y reflexivo en el mundo del ideal pedagógico platónico.

4. La sofística en el laberinto de la retórica y la dialéctica como base del pensamiento pedagógico de Platón

Si hay personajes en la historia de la filosofía a los cuales se les hace una referencia a partir de nociones populares denostando su proceder en el fenómeno educativo es sin duda a los sofistas a los cueles cualquier estudiante de bachillerato en el país puede calificar de falaces, no obstante su legado se encuentra en la médula del programa pedagógico de Platón principalmente como antagonistas de los filósofos en particular del Maestro, Él mismo que hace mofa de Protágoras cuando lo equipara con un burro como “hombre” que es la medida de todas las cosas, de ahí que la retórica se convierte en la herramienta técnica de la enseñanza profesional de los sofistas criticada radicalmente por Sócrates y Platón a través de la dialéctica, de ese dialogo que es punto de partida cuyas preguntas y respuestas según Platón en Chacón y Covarrubias (2012) generan controversias o coincidencias con miras al descubrimiento de la verdad.

El dialogo platónico Borgia, para mi el mejor texto que refleja la naturaleza del sofista y su incursión social en el fenómeno educativo mismo que modeló las nociones sobre el devenir de la historia de la educación en Occidente, persuadir a través del lenguaje (que en la actualidad se denominaría manipulación) pues ahí encontramos al viejo y decadente maestro de la retórica Borgia, en un verdadero debate sobre el hecho educativo donde Sócrates de Platón desnuda las condiciones de la sofística a partir de la pregunta ¿debemos decir que eres capaz de hacer oradores a otros? (maestros de retórica), a lo que Borgia responde que sí “ aquí y en cualquier parte”, sin embargo no es capaz de definir certeramente qué es la retórica, al final la dialéctica se manifiesta en toda su expresión en contra de una retórica encerrada en el laberinto de la contradicción. En Protágoras, Platón emprende otro debate en contra de la condición sofística de la educación.

5. Todos los caminos conducen a Sócrates como el germen del pensamiento pedagógico en Platón.

La referencia obligada para reconocer la fuente de donde abrevó Platón su cultura pedagógica es Sócrates, el mismo que lo inspiró en la redacción de 32 diálogos y de igual manera lo llevó a fundar la Academia como un centro de formación y altos estudios en filosofía y así institucionalizar el fenómeno educativo. Compartir desde el diálogo el conocimiento profundo, la razón argumentativa o la epistem crítica como una forma de entendimiento más allá unicamente de los datos sensoriales, fue lo que el Maestro Sócrates desarrollo en el intelecto de su discípulo propiciando en él una educación no solo por repetición sino reflexiva y analítica, dando como resultado el conocimiento significativo y profundo que pasa por el filtro de la razón, es decir la educación para Platón no es información vacía y sin sentido que se reproduce mecánicamente y raya en los límites de la doxa.

Hay dos formas de acercarnos al pensamiento pedagógico de Platón, a partir de sus interpretes a modo de resumen y la segunda que es acercarse directamente a su obra que son los diálogos Hipias , Fedro (El Carruaje alado tirado por dos caballos, el alma racional y el deseo del hombre por el conocimiento) , Laques, Cármides, Menón y Teeteto (o de la ciencia) dentro del sistema platónico se ocupan del hecho educativo, sin embargo, es en el Protágoras, la República (libro 10: La alegoría de la caverna) y en las Leyes (como resultado del proceso educativo) donde desarrolla Platón a profundidad y amplitud la reflexión de la educación del hombre, lo que permite la comprensión de sus teorías pedagógicas junto a su implicaciones didácticas o metodológicas para el conocimiento del bien, y según Platón en Chacón y Covarrubias (2012) medio para la purificación del alma, entendiendo la transversalidad de la ética en el sistema platónico de ahí la propuesta de la educación para el desarrollo de las virtudes como la prudencia, la fortaleza, la templanza y la justicia, en consecuencia transitar de la realidad sensible a la intelegible y transformar el interior lo que implica el conocimiento de si mismo.

Conclusiones

La educación pensada desde la filosofía mediante una reflexión sobre el ser humano es lo que determina la base teórica pedagógica científica de Platón, esto demuestra que si bien no es el único que reflexionó a profundidad sobre el hecho educativo si es quien más influencia ha ejercido en el devenir de las ciencias de la educación en Occidente y a su vez expuso notablemente las virtudes en el uso de la razón en donde a partir del concepto de Alma como portadora del conocimiento construye la propuesta de educación crítica y la enseñanza de modos de vida superior, sustentado en el principio pitagórico de la inmortalidad y la transmigraciones o las reencarnaciones del Alma en lugares intelegibles. Los sentidos y la razón en dualidad dialéctica propician los primeros la doxa u opinión sobre lo sensible y la segunda la epistem que actúa directamente sobre el saber y el conocimiento producto de la inteligencia. La mayéutica socrática convertida en diálogo y reflexión hasta descubrir la verdad es la ruta que marca la dialéctica para orientar y trazar la práctica educativa y transformarla. Para finalizar, la praxis del hecho educativo tiene en aprendizaje las ideas que fecundan el alma y, en la enseñanza, la acción didáctica, que es la entidad que sintetiza el fenómeno educativo.

g. Bibliografía

1. Chacón, Ángel Policarpio y Covarrubias, Villa Francisco, El sustrato platónico en las teorías pedagógicas, en Revista Tiempo de Educar. Año 13, 2a época, No. 25, Enero-Junio de 2012, pp. 139-159. UAEM, Toluca, México.

2.- Jeaguer Warner, Paideia:los ideales de la cultura griega, FCE, México, 2019.