Categoría: Historia

Por: OLGA LIDYA REYNA RIOS / Fecha: mayo 11, 2026

Plutarco Elías Calles (1877-1945), militar y político que fue presidente de México de 1924 a 1928. Operó bajo las órdenes de Obregón.

Plutarco Elías Calles (1877-1945), militar y político que fue presidente de México de 1924 a 1928. Operó bajo las órdenes de Obregón. Carranza lo designó comandante militar y gobernador; también combatió contra las tropas de Francisco Villa.

Plutarco Elías Calles ganó las elecciones en 1924 y su plan inmediato fue seguir con la tarea de levantar al país. Desde el gobierno de Obregón, la construcción de escuelas rurales fue una prioridad. Calles siguió fundando escuelas, fortaleció su vínculo con los obreros, expandió el sistema ferroviario, inauguró carreteras y creó el Banco de México en 1925. Redujo el ejército casi a la mitad y los gobernadores contrarios al presidente fueron despedidos en 15 estados.

Estados Unidos seguía molesto por la ley que se discutía en el Senado respecto al petróleo, hasta que Calles encontró una solución. Llegó a un acuerdo con el embajador norteamericano Dwight Morrow, con quien tenía una muy buena relación.

Cuando todo parecía estar en orden, un nuevo problema se presentó. En 1926, la Iglesia católica rechazó la Constitución por considerarla anticlerical, o sea, contra el clero. El arzobispo la condenó públicamente, en realidad solo los artículos que no convenían a la iglesia. En consecuencia, 200 sacerdotes extranjeros fueron echados del país junto con el enviado papal. El presidente decretó la Ley Calles, que reglamentaba el artículo 130 de la Constitución, ordenaba el cierre de las escuelas religiosas y la expulsión de sacerdotes extranjeros. La iglesia suspendió las misas en los templos y entonces el gobierno prohibió que se realizaran en casas particulares. Cuando la gente quería casarse, tenía que hacerlo a escondidas, por miedo a que fueran descubiertos.

En 1926, campesinos de Guanajuato y de otros diez estados tomaron las armas al grito de “Viva Cristo Rey”. A esa guerra se le llamó “La Cristiada”. Los llamados cristeros dominaban los campos, mientras que los federales tenían presencia en las ciudades y contaban con las vías del ferrocarril. Los cristeros no se dieron por vencidos tan fácilmente; se mantuvieron peleando tres años. La guerra consumió casi la mitad del presupuesto federal y muchas personas murieron. Al final, el gobierno decidió no aplicar las leyes promulgadas en contra de la Iglesia católica. Ambas partes hicieron las paces en 1929 y a partir de entonces las campanas de las iglesias volvieron a replicar.

Mientras tanto, Obregón, desde su rancho, preparaba su regreso a la silla presidencial. Sin hacer caso del principio revolucionario de la “no reelección”, el Congreso hizo cambios a la Constitución para permitir una reelección, aunque no consecutiva. En 1928, el periodo presidencial fue ampliado de cuatro a seis años.  Sin embargo, la idea de Obregón de reelegirse no fue bien recibida y no contó con el apoyo que esperaba. A pesar de todo, Obregón siguió con su campaña electoral y sufrió una agresión fallida por parte de simpatizantes de la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa. En muestra de lealtad, el presidente Calle mandó fusilar a los sospechosos, a lo que Obregón comentó: “Quien mata más es quien gobierna”. El 17 de julio, el nuevo presidente, que había ganado por muchos votos las elecciones dos semanas antes, comía en el restaurante La Bombilla de San Ángel, en la Ciudad de México, cuando fue asesinado por el católico José de León Toral.

Para evitar más peleas entre los caudillos revolucionarios cada vez que terminaba un periodo presidencial, Calles creó un nuevo partido político que los agrupara, el Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929. Calles se convirtió en el árbitro y juez de los revolucionarios y tuvo una influencia decisiva en la llegada a la presidencia de Pascual Ortiz Rubio en diciembre de 1929.

Pero… ¡Los caudillos revolucionarios no se quedaban quietos ni un momento!… Ortiz Rubio quería el poder y, para conseguirlo, se puso en contra del jefe Máximo, quien terminó imponiéndose y Ortiz Rubio renunció el 2 de septiembre de 1932 ante la presión de Calles y sus seguidores; nadie apoyó al presidente. Con esto quedaba claro que quien tomaba las decisiones era Plutarco Elías Calles, cuyo poder creció, en gran medida, porque ya nadie se rebelaba. El siguiente presidente electo propuesto por el partido fue Abelardo Rodríguez, que gobernó de 1932 a 1934.

A diferencia de Ortiz Rubio, Rodríguez siguió puntualmente las órdenes del jefe Máximo. Fue una especie de jefe de gabinete al servicio de quien verdaderamente mandaba, pero esto le permitió realizar una importante labor administrativa mientras Calles recibía el trato de jefe de Estado. Por ejemplo, cuando en 1934 Calles hizo un viaje de descanso a Navolato, Sinaloa, todos los miembros del gabinete, diputados, senadores y jueces, e incluso algunos diplomáticos, fueron a despedirlo a la estación. El viaje, por supuesto, se hizo en el tren presidencial. El gobierno de Abelardo L. Rodríguez terminó en noviembre 30 de 1934… ¿Quién crees que entonces tenía el poder en nuestro país?

Algunos años después, el jefe Máximo fue desplazado por un nuevo líder que tenía apoyo popular: Lázaro Cárdenas. Al ganar la presidencia hizo alianzas políticas que le permitieron quitar a los callistas de puestos importantes en el gobierno, logrando así independizarse de Calles. Su política social fue reformadora y progresista, es decir, a favor de los trabajadores y campesinos.

Bibliografía

Secretaría de la Defensa Nacional. «Arma la Historia.» En ¡Nuevos Conflictos!, de Secretaría de la Defensa Nacional, 151-154. México, D.F.: Secretaría de la Defensa Nacional, 2010.

—. www.gob.mx. 01 de abril de 2023. https://www.gob.mx/defensa/documentos/gral-de-div-plutarco-elias-calles (último acceso: 01 de enero de 2026).