Categoría: Historia

Por: OLGA LIDYA REYNA RIOS / Fecha: marzo 26, 2026

Los aztecas salieron de Aztlán convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un sitio nuevo. Tuvieron una visión: donde vieran un águila, en un nopal, devorando una serpiente.

Los aztecas salieron de Aztlán convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un sitio nuevo. Tuvieron una visión: donde vieran un águila, en un nopal, devorando una serpiente, ahí deberían fundar su ciudad. ¡Y lo encontraron! Fundaron Tenochtitlán, que significa donde está el nopal silvestre.

La creencia de los aztecas es que somos hijos del quinto sol, ya que el mundo ha sido creado y destruido cuatro veces. Quetzalcóatl creó a los hombres y las plantas que los alimentan.

Tuvieron diversos dioses:

  • Coatlicue, diosa de la tierra
  • Huitzilopochtli, dios de la guerra
  • Xochipilli, dios de las flores, el amor, la fertilidad y las relaciones sexuales ilícitas
  • Xochiquétzal, diosa protectora de la prostitución
  • Tlazoltéotl, diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad
  • Tláloc, dios de las lluvias
  • Quetzalcóatl, dios de los vientos

Tuvieron avances en diferentes ciencias, como la astronomía, donde gracias a sus observaciones se determinaron las revoluciones del sol, de la luna, Venus y Marte. Agruparon las estrellas en constelaciones, sabían de la existencia de los cometas, los eclipses de sol y luna y crearon un complejo calendario.

En la medicina, con su conocimiento de la naturaleza, distinguieron propiedades curativas en diversos minerales y plantas; tenían un buen conocimiento de la anatomía humana. Sabía curar fracturas, mordeduras de serpientes y trataba las deformaciones dentales.

En la orfebrería emplearon varias técnicas: fundir oro con plata; elaboraban todo tipo de figuras y adornos: pulseras, collares, pectorales, pendientes, etc. Combinaban el metal con piedras preciosas o conchas.

Construyeron pirámides escalonadas en Cholula, Xochicalco y Teotihuacán. Fueron hábiles escultores; esculpieron esculturas de diferentes tamaños, donde plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Con sus esculturas representaban dioses y reyes.

Sus leyes eran muy severas; los castigos eran según el delito y el rango de quien lo cometía. Existía la pena de muerte para los delitos de asesinato, traición, aborto, incesto, violación, robo y adulterio. En el caso del adulterio, lapidaban a la mujer estrangulándola previamente. La embriaguez se consideraba como delito; solo se permitía en algunas circunstancias, para los ancianos y guerreros profesionales.

El emperador azteca tenía un poder ilimitado, abarcando a todas las cosas y personas. También los guerreros y sacerdotes pertenecían al grupo de mayor poder. Siendo los guerreros su principal apoyo para crear un imperio poderoso. La mayoría de la población eran artesanos, agricultores, servidores públicos, etc. Y se organizaban en grupos de parentesco llamados calpulli. Los esclavos trabajaban en los sembradíos, transporte, comercio o servicio doméstico. Trabajaban temporalmente, hasta pagar su deuda o una condena; algunos otros eran prisioneros de guerra que sacrificaban a Huitzilopochtli.

Resumido de L. López Luján (Escuela Nacional de Antropología e Historia, México), “Los Mexica, últimos señores de Mesoamérica”, en Gran Enciclopedia de España y América, vol. 1, Espasa-Calpe/Argantonio, Madrid, 1983, p. 185, por M. Pilar Rivero (Proyecto Clío).

Bibliografía

historia.nationalgeographic.com. historia.nationalgeographic.com. 2025. https://historia.nationalgeographic.com.es/temas/aztecas#google_vignette (último acceso: 25 de octubre de 2025).

Rivero, M. Pilar. clio.rediris.es. 2025. http://clio.rediris.es/fichas/otras_aztecas.htm (último acceso: 25 de octubre de 2025).