Categoría: Historia

Por: OLGA LIDYA REYNA RIOS / Fecha: abril 23, 2026

La Prehistoria estudia la etapa más larga en la historia de la humanidad, un extenso período que va desde la aparición del hombre sobre la Tierra al conocimiento de la escritura.

La Prehistoria estudia la etapa más larga en la historia de la humanidad, un extenso período que va desde la aparición del hombre sobre la Tierra al conocimiento de la escritura.

Sus límites son imprecisos. Antropólogos e historiadores coinciden en señalar el momento de la aparición del Homo habilis, hace dos millones y medio de años, como el comienzo de la Prehistoria. Tampoco es fácil determinar su final, ya que la escritura no apareció en la misma fecha en todos los lugares del mundo.

La Prehistoria propiamente dicha se divide en dos grandes períodos: la edad de piedra, que comprende el paleolítico y el neolítico, aunque muchos historiadores hablan de una etapa intermedia, que se conoce con el nombre de Mesolítico, y la edad de los metales, que conforman la edad de cobre, bronce y hierro.

EDAD DE PIEDRA:

PALEOLÍTICO: LOS HOMBRES CAZADORES

Se divide en tres grandes etapas:

Paleolítico inferior: 2500000 – 100000 a. de C.

Paleolítico medio: 100000 – 40000 a. de C.

Paleolítico superior: 40000 – 10000 a. de C.

El Paleolítico es el período más antiguo de la prehistoria y también el más largo. Coincide con la época que los geólogos llaman Pleistoceno (Cuaternario antiguo), que empezó hace unos dos millones de años aprox. y terminó hace unos 10000. Durante este período, el clima experimentó grandes cambios. A unos períodos fríos, en que los hielos cubrían casi toda la superficie terrestre (las glaciaciones), sucedieron otros cálidos o períodos interglaciares. Cada uno de ellos tuvo una duración de miles de años.

La población, al menos en Europa, era bastante escasa. La población parece haber experimentado un retroceso inicial para crecer. El hombre mantuvo una vida nómada, como exigía su actividad. La mayor parte de su vida transcurría al aire libre; tenían refugios subterráneos que cubrían con troncos y ramas de árbol.

En cuanto al arte, existen dos categorías: el arte mueble, formado por pequeños objetos portátiles, y el arte rupestre o parietal, formado por grabados y pinturas en las paredes de abrigos y rocas.

EL MESOLÍTICO: UNA ETAPA DE TRANSICIÓN

Hace unos 10 000 años terminó la última glaciación y los hielos empezaron a retirarse hacia el norte. Acaba así el Pleistoceno y comienza un nuevo período geológico. El deshielo señala también el comienzo de una nueva etapa prehistórica, el Mesolítico, que abarca los años comprendidos entre el 10000 y el 7000 a. de C.

El Mesolítico se caracteriza por la adaptación del hombre a las nuevas condiciones naturales. Los hombres del Paleolítico vivían básicamente de la caza de los grandes animales de clima frío; al producirse el deshielo y retirarse los hielos hacia el norte, estos animales desaparecen de las regiones cálidas templadas. El hombre ha de vivir con los recursos que quedan y se desarrolla así una nueva economía recolectora.

El utillaje de piedra también cambió con respecto a otras épocas anteriores, sin duda porque las necesidades eran otras. Abundan los microbios o piezas pequeñas de sílex: raspadores, arpones y picos para separar los moluscos de las rocas. El arte se reduce a cantos grabados con motivos geométricos o coloreados, excepto en la península ibérica, donde se crearon las pinturas rupestres de la zona levantina.

EL NEOLÍTICO: LOS HOMBRES PRODUCTORES

Tras el período de adaptación que supuso el Mesolítico, los hombres siguieron buscando nuevas respuestas a las nuevas condiciones, lo que provocó cambios revolucionarios en las formas de vida. Entramos así en el período Neolítico, que abarca desde el año 7000 al 3500 a. C.

Neolítico significa “piedra nueva” y en el Neolítico se utilizó una nueva técnica de trabajar la piedra: en vez de tallarla, la pulimentaban, consiguiendo así formas y acabados muy diferentes.

La preparación de las tierras para la siembra se hacía por el sistema de roza, quemando la vegetación. La domesticación de animales garantizaba un abastecimiento más cómodo de carne, que ya no dependía de la suerte en la caza, así como la posibilidad de utilizar los animales como animales de tiro. La nueva actividad económica, la agricultura, exigía la permanencia de los grupos de población en un lugar fijo para cuidar los cultivos.

En el Neolítico se produjo un aumento importante de la población. Es muy probable que en los poblados neolíticos se diera una mayor división del trabajo, por familias, edades y sexos. Las nuevas actividades agrícolas dieron lugar a la aparición de nuevas formas de religiosidad, relacionadas con los fenómenos naturales que repercutían en la fertilidad de la tierra, las buenas o malas cosechas.

LA EDAD DE LOS METALES

 El conocimiento de los metales empezó ya en tiempos prehistóricos, aunque su difusión fue posterior. La metalurgia solo se desarrolló cuando los hombres descubrieron las técnicas adecuadas para trabajar los metales y fabricar instrumentos.

LA EDAD DE COBRE

3500-1500 a. de C. En el tercer mileno a. de C., los hombres dieron un paso importante en su proceso de desarrollo cultural: la conquista de los metales. La aparición de la metalurgia es importante no solo desde un punto de vista técnico, sino también social, ya que la agricultura, iniciada milenios antes, progresó extraordinariamente y se crearon los primeros núcleos preurbanos o urbanos, superando definitivamente la vida cavernícola.

El primer metal utilizado fue el cobre. La introducción del metal supuso un perfeccionamiento de la técnica de trabajo del sílex. Los primeros objetos fueron útiles y armas: cuchillos, puñales, flechas, punzones, agujas.

LA EDAD DE BRONCE

1800 – 700 a. de C. El bronce es un metal que resulta de la aleación del cobre y el estaño. Su descubrimiento tuvo lugar en el Próximo Oriente. Los historiadores dividen la Edad del Bronce en tres períodos:

Bronce I 1800 – 1500 a. de C.

Bronce II 1500 – 1200 a. de C.

Bronce III 1200 – 700 a. de C.

En un primer momento, se reprodujeron en bronce las mismas formas de las hachas de piedra y así las primeras hachas de bronce eran simples triángulos. Posteriormente, se descubrió la posibilidad de obtener formas distintas y más eficaces por medio de la fusión y el moldeado.

Durante la Edad de Bronce se difunden por toda Europa otras dos culturas: la cultura de los túmulos y la cultura de los campos de urnas.

LA EDAD DE HIERRO

Los primeros en conocer el hierro fueron los hititas, establecidos en Anatolia, y posteriormente se difundió con rapidez, ya que los yacimientos de hierro son muy abundantes. La rápida y generalizada difusión del hierro hizo que desaparecieran los útiles de piedra que se habían mantenido durante la metalurgia del cobre y del bronce.

Es el último de los tres períodos de la Edad de los Metales, en el que la metalurgia alcanza suficiente sofisticación para trabajar el hierro. Aunque rodeada de secretos, esta tecnología de fundición se fue extendiendo desde Oriente y Asia central hacia Europa y las culturas de Medio Oriente. Hay que mencionar que existen registros muy antiguos de explotación de hierro en Anatolia y la India y que esta tecnología solo llegó a América con los colonizadores europeos.

Bibliografía

Ayala, Mayte. lidefer.com. 4 de Octubre de 2021. https://www.lifeder.com/etapas-prehistoria/ (último acceso: 26 de Diciembre de 2025).

Educar Cultural y Recreativa,S.A. «MILENIO Enciclopedia temática del estudiante.» En La Prehistoria, de S.A. Educar Cultural y Recreativa, 1176-1189. Barcelona: Bibliograf,S.A., 2002.