OBRA DE CASIMIRO CASTRO, TEATRO NACIONAL, SIGLO XIX, LITOGRAFÍA
Toda la población novohispana se mezcla en las celebraciones públicas que tienen lugar en la calle. También se reúnen en fiestas privadas que pueden ser elegantes o populares. Los habitantes de la Nueva España acuden a diversiones como corridas de toros y peleas de gallos. La elite del reino practica como deporte el juego de pelota vasca.
VERBENAS POPULARES
El carnaval era una de las fiestas populares que más gustaban. A pesar de que estaba restringido por una serie de normas dictadas por las autoridades políticas, se vivía un ambiente festivo y bullicioso; acompañado por música, danzantes, bebida y puestos de comida. Se realizaban concursos de palo encebado y se organizaba el “Monte Parnaso” que consistía en colocar una pila de objetos, como ropa, además de animales, alrededor de la cual se congregaba la gente y cuando las autoridades lo señalaban, el gentío se abalanzaba sobre los objetos y animales.
PELEA DE GALLOS
Las peleas de gallos eran aceptadas porque representaba un ingreso fuerte a la renta real. En la Ciudad de México había una Plaza de Gallos, mientras que en el resto de las villas y pueblos era común montar palenques improvisados. El Palenque más importante y grande era el que se realizaba durante las fiestas del pueblo de San Agustín de las Cuevas (Tlalpan) donde la gente se recreaba por varios días, apostaba o hacía negocios.
CONDUCTA EN EL TEATRO
A pesar de los objetivos didácticos que se pretendían proyectar por medio del teatro, la realidad era muy distinta. Autoridades civiles y eclesiásticas se quejaban constantemente del comportamiento del público en las funciones. A pesar de que se dictaron reglamentos de cómo debía ser el comportamiento durante las funciones teatrales, los espectadores comían todo tipo de dulces, nieves, frutas, fumaban, chiflaban y aplaudían efusivamente cuando algo les gustaba, abucheaban lo que les disgustaban y hablaban entre sí. Sin duda un público muy exigente.
CORRIDAS DE TOROS
En la Nueva España no había una plaza de toros permanente, se montaban plazas en diversos puntos y ciudades. Al principio la lidia de toros se realizaba para celebrar los grandes acontecimientos políticos, sin embargo, en los últimos decenios del siglo XVIII, las autoridades trataron de frenar su práctica, por considerarla salvaje y retrógrada. Los miembros de la elite dejaron de torear y fueron los plebeyos los que comenzaron a hacerlo, con lo que paso a ser un espectáculo cuyas recaudaciones entraban en las arcas reales.
JUEGO DE PELOTA
El juego de pelota vasca fue introducido en Nueva España por los comerciantes originarios de dicha región. Se practicaba en una cancha localizada en una propiedad de la orden de San Camilo y era una de las escasas diversiones que pueden considerarse como un deporte, pues era “demasiado benéfico para la salud”. A principios del siglo XIX hubo numerosas peticiones por parte de los comerciantes jugadores, para evitar que la plebe asistiera e hiciera bulla.
REPRESENTACIONES DE TEATRO
A principios del siglo XIX, la compañía de teatro en Nueva España llegó a estar compuesta de más de 50 personas: actores, directores, músicos, tramoyistas, apuntadores y bailarinas, quienes habían conseguido gran disciplina y profesionalismo. Solían representarse obras como “El sí de las niñas de Moratín”, “El barbero de Sevilla” y “Otelo”, zarzuelas como “La Isabella” o “La Amalia” y óperas como “La travesura”. También hubo puestas en escena censuradas por ser provocativas e indecentes: “El Diluvio Universal”, “La Genoveva” y “El diablo predicador”.
ENTRE AMIGOS
Había otro tipo de reuniones festivas para amigos, familiares, vecinos y compadres, que se organizaban en los patios de las vecindades. En los coloquios la gente montaba pequeñas representaciones teatrales de asuntos religiosos y aprovechaba para conversar y merendar bizcochos con chocolate. En Navidad las posadas eran muy comunes: se rezaba, cantaba y preparaban dulces y aguas frescas. También había otras fiestas en las que se bailaba y había bebidas alcohólicas como el tepache y pulque; las autoridades las veían con malos ojos, pues las consideraban impúdicas e inmorales.
No hay duda de que en México la fiesta y el entretenimiento nos acompaña desde tiempos inmemoriales.
Bibliografía
Aragón Rangel, María Eugenia. relatosehistorias.mx. 2023. https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/conocen-la-historia-del-gran-teatro-nacional (último acceso: 26 de diciembre de 2025).
SEP. «México independiente: conformación de la nacionalidad mexicana. Tomo I, 1800-1899.» En EL TEATRO Y LAS DIVERSIONES PÚBLICAS A PRINCIPIOS DE SIGLO, de SEP, 20-21. México: Agencia Promotora de Publicaciones, 2010.
