Categoría: Historia

Por: OLGA LIDYA REYNA RIOS / Fecha: febrero 18, 2026

Durante el Porfiriato las condiciones de vida y de trabajo en las haciendas eran muy injustas para los campesinos, el Porfiriato trajo mejoras al país, pero no fueron para todos.

Durante el Porfiriato las condiciones de vida y de trabajo en las haciendas eran muy injustas para los campesinos, el Porfiriato trajo mejoras al país, pero no fueron para todos.

En 1876, al inicio del primer período de gobierno del presidente Porfirio Díaz, comenzó una larga época de paz que permitió el desarrollo de las actividades productivas del país.

EL TREN DEL PROGRESO

A mediados del siglo XIX se inventaron los barcos de vapor y los ferrocarriles. Esto mejoró la comunicación entre los países, aumento el comercio y permitió el traslado de personas de un lugar a otro. Los trenes permitieron transportar de manera rápida y barata productos agrícolas como henequén, tabaco, café, cacao, azúcar, algodón y vainilla, entre otros.

EN EL CAMPO

            En el campo hubo grandes cambios. Se modernizaron las técnicas de cultivo con abonos y mejores herramientas. Una enorme extensión de tierras agrícolas pertenecía a las comunidades campesinas e indígenas y entre todos las trabajaban. Sin embargo, los campesinos que no podían cultivar sus tierras tuvieron que venderlas.

Y los agricultores ricos fueron aumentando sus posesiones, apoyados por el gobierno de Díaz, quién favoreció que grandes terrenos les fueran quitados a sus dueños originales para ser entregados a unos cuantos terratenientes.

LA INDUSTRIA

            Durante el Porfiriato fueron abiertas muchas fábricas de vidrio, cemento y acero. De las minas se sacaban cobre, carbón, hierro y zinc. Sin embargo, las industrias eran propiedad de unos cuantos miembros de la clase alta y a los que trabajaban en ellas no les iba tan bien.

Los obreros tenían que laborar muchas horas al día, pagar por la descompostura de las máquinas y podían ser despedidos cuando el patrón lo quisiera.

LA PAZ Y EL CRECIMIENTO

            El crecimiento económico llegó a las ciudades y al campo, a los puertos y a las estaciones de trenes, a las haciendas y a las fábricas modernas. Porfirio Díaz deseaba que el progreso se reflejara en todas partes.

El presidente Díaz tenía gran poder. Para evitar las críticas, a quien opinara mal sobre él o sus amigos, lo mandaba a la cárcel. Díaz deseaba que la gente sólo se enterara de las cosas buenas de su gobierno. Sin embargo, la mayoría de la población vivía cada vez peor.

La paz porfiriana trajo mejoras al país, pero no fueron para todos.

Y LA TIERRA

            En algunos lugares los campesinos perdieron sus tierras y tuvieron que trabajar para los hacendados. Si se enfermaban o necesitaban comprar algo, tenían que pedirle prestado al patrón; éste les daba dinero como adelanto de sueldo y entonces se veían obligados a trabajar hasta pagar las deudas, lo que a veces significaba toda su vida.

Los campesinos se rebelaron contra los ricos para defenderse: las protestas fueron prohibidas por el gobierno.

LAS PRIMERAS REBELIONES

            Los trabajadores de las ciudades recibían mejores salarios que los campesinos, pero su vida era también muy difícil. Donde habitaban los obreros había pocas escuelas y sólo un doctor. En las fábricas los obreros trabajaban muchas horas y el salario que les pagaban los empresarios era muy bajo. Los campesinos y sus familias sólo podían comprar en las tiendas de las haciendas, llamadas tiendas de raya, donde los trataban mal y les vendían caro.

Con el tiempo, las coas fueron cambiando: los obreros empezaron a exigir la mejora de sus condiciones de vida. Ante esto, el gobierno de Porfirio Díaz decidió apoyar a los empresarios y los movimientos obreros fueron prohibidos.

Díaz se reeligió varias veces como presidente. Había resuelto muchos problemas del país: impulsó la modernización del armamento y de la industria militar, el progreso económico del país fue indiscutiblemente ascendente, permitió la construcción de vías férreas que poco a poco facilitaron el intercambio comercial, incentivó los rubros de la industria, minería y agricultura con fines para exportación.

Desafortunadamente estos cambios tan abruptos tuvieron consecuencias desfavorables como la explotación desmedida de los recursos naturales y el empobrecimiento de los sectores más desprotegidos, miles de campesinos fueron afectados por la construcción de las vías férreas, lamentablemente el crecimiento económico fue en detrimento del bienestar de la población, generando una creciente diferenciación social, generalizando descontento y oposición al gobierno establecido.

La manera de hacer las cosas de Díaz provocó fuertes enojos de la sociedad. El descontento comenzó a aumentar en todo el territorio y entre clases sociales distintas. Por eso, la paz porfiriana no podía conservarse por mucho tiempo más.

Bibliografía

SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA. «ARMA LA HISTORIA.» En El país mejora, pero no tanto., de SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, 70-73. México, D.F.: SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, 2010.

Secretaría de la Defensa Nacional. gob.mx. 31 de Julio de 2023. https://www.gob.mx/defensa/documentos/el-porfiriato (último acceso: 27 de Diciembre de 2025).