Categoría: Literatura

Por: Karime Ozmara Macías Acosta / Fecha: febrero 10, 2025

Portada Libro 2

Sophie y Agatha regresan al mundo de cuentos de hadas por un simple deseo, al volver descubren que su mundo cambio por completo.

Ilustración del libro
[Ilustración, foto tomada por Karime Macías]
En el corazón de la literatura juvenil contemporánea, “¡Que siga la magia!”, el segundo volumen de la serie ‘La Escuela del Bien y del Mal’ de Soman Chainani, se adentra con gran astucia en las complejidades de la moralidad y la amistad. Este libro sigue a Sophie y Agatha mientras navegan por un mundo donde la distinción entre el bien y el mal es cada vez más borrosa y sus propias identidades están en constante evolución.

A través de una trama rica en giros y un desarrollo profundo de personajes, Chainani explora temas como la lealtad, la traición y el crecimiento personal. Los dilemas a los que se enfrentan los personajes no solo sirven para avanzar en la acción, sino que también funcionan como espejos de conflictos internos reales que enfrentan los jóvenes hoy en día.

La serie se destaca por su habilidad para fusionar elementos fantásticos con interrogantes éticos serios, presentando un mundo fantástico que es tanto un escape como una herramienta para la reflexión. Con “¡Que siga la magia!”, el autor consolida su reputación de narrador que no teme abordar la oscuridad junto a la luz, creando una obra que es tanto emocionante como significativa.

ilustración del libro
[Ilustración, foto tomada por Karime Macías]
La crítica ha recibido este volumen de manera positiva, destacando la manera en que Chainani expande su universo con cada libro, profundizando en las historias personales de los protagonistas y enriqueciendo el tejido de su mundo mágico. Con este libro, “La Escuela del Bien y del Mal” no solo se establece como una serie imprescindible para los jóvenes lectores, sino que también plantea preguntas que resonarán con lectores de todas las edades.

La obra de Chainani se erige como un testimonio del poder de la literatura juvenil para abordar grandes preguntas sobre la ética y la identidad, haciendo de “¡Que siga la magia!”, una lectura obligada para aquellos interesados en la evolución de la fantasía moderna y su capacidad para dialogar con la realidad de manera profunda y matizada.