Categoría: Filosofía

Por: JUAN ANTONIO S. CITALÁN / Fecha: abril 13, 2026

Extracto de ponencia presentada en el Segundo Congreso Internacional de Marxismo y Psicología. Parte 3: Hacia un psicoanálisis crítico y la necesidad de transformación ideológica.

La familia, nudo en el que se entrecruzan las dimensiones sociales y libidinales, es un punto especialmente adecuado para la interacción de los análisis marxista y freudiano.
Con la decadencia de la conciencia, con el control de la información, con la absorción de la información de la comunicación individual a la de masas, el conocimiento es administrativo y confinado. El individuo no sabe realmente lo que pasa; la poderosa máquina de educación y diversión al servicio del capital lo une a los demás en un estado de anestesia en el que todas las ideas distintas a las divulgadas son perjudiciales y son excluidas. Y puesto que el conocimiento de toda verdad difícilmente conduce a la felicidad, esa anestesia general hace felices a los individuos.
El principio de realidad (principio de actuación), al sustituir al principio del placer (Eros) y de creatividad, ha conducido históricamente a un sistema de represión y control social global, en donde la gran sociedad administrada es su máxima representación. La realidad y el sujeto quedan reducidos a simples instrumentos de producción y de consumo; están en un estado de anestesia. Los mecanismos publicitarios construyen las necesidades, la realidad. Los controles sociales se hacen uno con los individuos. La cultura de la clase económica y políticamente dominante es la cultura que estamos internalizando y, si no se combate desde todos los frentes, terminaremos aplastados por el capital. El psicoanálisis tiene un grave rezago en este sentido, pues tiene que definir el papel que tomará para contribuir al desarrollo y avance de la sociedad.
Como podemos darnos cuenta, la cultura moldea al sujeto; la cultura tiene la cualidad de contribuir a un psiquismo sano, pero este no existirá si no hay una cultura que aporte a este fin; por lo tanto, es necesario analizarla para transformarla, recordando que quien crea la cultura es el ser social.
Y esta transformación solo será posible mediante la organización de todos los individuos, para que se asuman como sujeto de cambio, sujeto social.
La cultura sirve para el autoconocimiento y transformación del ser humano, para la producción, para la creación.
La teoría marxista aplicada al psicoanálisis nos brinda un fundamento general para la comprensión de la actividad, la psique y la personalidad de los seres humanos en el contexto de la vida social, condicionada por el desarrollo de la historia y la cultura, que permite ubicar el desarrollo del sujeto en un contexto socio-psico-histórico.
Con el fundamento marxista, se enfatiza el papel activo del sujeto social y se centra en cómo puede transformar de manera activa la realidad social; desarrolla su subjetividad, esto entendido como una construcción socio-psicológica que se erige como producto de una permanente interpenetración de lo individual, lo grupal y lo social.
El estudio de la realidad, desde el marxismo y desde un psicoanálisis crítico del carácter histórico-social de la sociedad, implica la consideración de múltiples determinaciones en su análisis: socioeconómicas, históricas, políticas, culturales, jurídicas, familiares e individuales, lo que significa una categorización de las múltiples determinaciones y así podremos hacer un análisis crítico, con el objetivo de transformar la sociedad.
Por lo tanto, no basta con percibir la necesidad de un cambio; necesitamos de un psicoanálisis que deje la supuesta neutralidad de las ciencias, un psicoanálisis crítico, de carácter marxista, comprometido con la emancipación humana, radical e intransigente al capitalismo desde todos los frentes.
Entonces, el marxismo es un componente esencial del pensamiento crítico: sin su análisis de la sociedad capitalista y su disección de los mecanismos a través de los cuales se produce la explotación del hombre por el hombre, el pensamiento crítico carecería de sustento seguro. No obstante, siendo un aporte necesario, el marxismo requiere también del concurso de otras perspectivas, como es el psicoanálisis, para construir un pensamiento crítico suficientemente amplio como para responder a los retos que impone el mundo actual. De esta manera, podremos contribuir a la necesidad urgente e impostergable de contar con una perspectiva crítica que nos permita descifrar estos grandes retos que plantea la coyuntura por la que atraviesa el capitalismo como sistema mundial y, a partir de ese correcto descifrado, construir las alternativas para que se conviertan en eficaz arma de lucha contra el capitalismo.