Categoría: Filosofía

Por: JUAN ANTONIO S. CITALÁN / Fecha: marzo 30, 2026

Foto de una parte del mural de David Alfaro Siqueiros en Bellas Artes.

¿El marxismo sigue siendo una metodología válida para entender los movimientos sociales y los desafíos de México en la era posmoderna?

Una forma de analizar la actualidad, la realidad, es a través del marxismo como filosofía de la praxis, como forma de comprender el mundo para transformarlo. De esta manera permite un análisis que no se estanca en defender o rechazar determinada experiencia de lucha política o de procesos sociales; por el contrario, usando la dialéctica para lograr mayor claridad y alejar el análisis de juicios maniqueos, así el análisis de la sociedad permitirá conocer la posibilidad del cambio histórico.

¿Por qué el marxismo? Su defensa es tan vieja como sus cuestionamientos. El marxismo puede servir como herramienta filosófica teórico-analítica de explicación de la realidad, de la misma manera que puede servir de herramienta teórico-programática de transformación de la realidad.

¿Por qué el marxismo como método de análisis? Los productos del análisis marxista son “intentos o formas racionales y razonables de construir modelos sobre unas bases mínimas, hipotéticas, abductivas en el sentido de que pueden servir para una reductio ad absurdum, o por ensayo y error, conjeturales” (Moreno, 2013, p. 21).

El marxismo, siempre rechazado por el pensamiento dominante, que se niega a aceptar una concepción del mundo, tampoco ha sido universalmente aceptado como una escuela de pensamiento, un escalón en el estudio, pero nunca como una explicación de la realidad ni como método de transformación social, por lo que no se puede medir si se ha perdido terreno o no, partiendo de un cierre por ciento de aceptación.

El poder explicativo de una ciencia se decide en su capacidad de “dar cuenta”, de explicar o tal vez develar su objeto de conocimiento. Para esto es necesario cambiar de problemáticas, cambiar de política en la teoría. Así, el marxismo podría ser la sucesión de balances que se han hecho a lo largo de un siglo sobre el pensamiento marxista, como intento de interpretar la realidad y además de transformarla.

El marxismo usa el método dialéctico, el cual le permite integrar las distintas perspectivas y teorías y superarlas en una visión objetiva de la realidad; esto es posible mediante el uso del materialismo dialéctico. Su método consiste en analizar todos los factores que comprenden un fenómeno social y buscar explicarlos en su devenir histórico.

Si no se adapta una actitud sanamente hermenéutica, sensatamente filológica, si se cree que el marxismo está muy por encima de los métodos y de la razón que la inteligencia humana ha usado en muchos otros asuntos, si se dice que el marxismo está más allá de todo lugar y toda historia, estaremos creando una religión y no un cuerpo teórico. Eso es lo que ciertas vertientes del marxismo hicieron (Moreno, 2013, p. 21).

La creencia del siglo XX y parte del XXI fue la confusión entre marxismo y comunismo; se ha ido marcando cada vez más. Primero, el comunismo, socialismo, entre otros paradigmas emancipadores de la humanidad, existieron antes que el marxismo. Marx no inventó el comunismo, aunque es cierto que logró transformarlo, y tampoco tuvo la idea o la exclusividad del Estado socialista, una de las cosas que se le ha querido achacar después.

Con esto, se plantea que el marxismo se inscribe en la historia de los paradigmas emancipadores, siendo parte de estos; el marxismo ha dado fuerza a la visión emancipadora de los movimientos sociales al desmantelar el funcionamiento del sistema capitalista, mostrar cómo funciona.

¿Es importante plantearse la vigencia del marxismo como herramienta teórico-analítica de explicación de la realidad mexicana? Valdría la pena preguntarse entonces: ¿para quién es importante plantearse la vigencia del marxismo? ¿O para qué serviría? Dentro de un contexto general, los movimientos sociales contemporáneos se han diversificado; exigencias anteriores han cobrado nueva presencia, han aparecido nuevas banderas de lucha y han incorporado a nuevas actrices y actores para el cuestionamiento de las contradicciones generadas por el sistema económico-social capitalista. También, muchos de estos nuevos movimientos han buscado orientarse sobre metas particulares más o menos definidas en función de las demandas proclamadas o planteamientos particulares o generales.

¿Cuáles son los movimientos sociales que en los últimos años han cobrado una presencia indiscutible? Podemos tomar varios ejemplos de forma general: el movimiento feminista, el movimiento estudiantil-juvenil, los movimientos ecologistas o de defensa ambiental, los movimientos pacifistas, movimientos indígenas y movimientos por el reconocimiento de los derechos civiles de las minorías.

México “está enfrentando una serie de graves problemas económicos, sociales, políticos, ambientales, ideológicos y científicos que requieren la intervención de todas las disciplinas, pero en especial, de la filosofía, y aún más, nos encontramos en un período histórico de transición hacia una nueva etapa llamada, a falta de otro nombre, posmodernidad o transmodernidad, cuyas características (negativas y positivas) ya empiezan a aparecer en la situación actual” (Vargas, 2010).

Parecería necesario estudiar la sociedad capitalista o al sistema capitalista actual, no solamente como un modo de producción económico, sino también político, cultural, psicológico y, en general, social, y los resultados que produce. Así, la existencia del marxismo como herramienta de explicación de la realidad social no depende de su afirmación; será vigente en la medida en que se desarrolle su pensamiento, en la medida en que puedan efectuarse análisis concretos de las problemáticas que enfrenta nuestra realidad contemporánea, valiéndose del método y de los principios teóricos del mismo y de que dichas explicaciones sean satisfactorias para descubrir la esencia de la problemática social.

Referencias.

Hernández, J. (2012). Comprimido marxista sobre el Estado y la crisis estatal en México. Revista Semestre de Educación, Política, Sociedad, 1(2), 116. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Centro de Didáctica y Comunicación Educativa.

Moreno, A. (2012). Los paradigmas del marxismo. Revista Semestre de Educación, Política, Sociedad, 1(2), 18–21. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Centro de Didáctica y Comunicación Educativa.

Serrano, E. (1977). Filosofía contemporánea: El siglo XIX. Socialismo y marxismo. Verbo, (158), 1131–1148. Fundación Speiro.

Vargas, G. (2010). La filosofía y la sociedad en el México actual. Realidad. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, (125), 395–411.