El haiku es una forma poética japonesa caracterizada por su brevedad y enfoque en la naturaleza. Se ha integrado en prácticas de mindfulness debido a su capacidad para fomentar la atención plena y la conexión con el entorno. Al centrarse en momentos presentes y detalles sutiles, la creación y lectura de haikus pueden servir como una herramienta efectiva para cultivar la conciencia plena.
El haiku se inspira en la naturaleza, especialmente en el cambio de las estaciones.
El otoño comienza.
Cada día un trabajo:
dibujar flores.
Masaoka Shiki
La estructura del haiku, 17 sílabas distribuidas en tres versos: 5 / 7 / 5.
El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.
Octavio Paz
Se trata de una estructura flexible. Los versos pueden tener una sílaba más o una menos. Muchos textos que vamos a leer, por ser traducciones del japonés, presentan diferencias en la estructura métrica.
Lo más importante del haiku es su sencillez:
El haiku es una impresión
fácil de comunicar por medio de
unas palabras fáciles de comprender.
Vicente Haya
En un haiku no se da una opinión, se describe un momento:
Haiku es lo que sucede en este lugar y en este momento.
Matsuo Basho
Un haiku es como una foto hecha de palabras.
Más que una forma de escritura, el haiku es un camino
para aprender a mirar el mundo.
María José Ferrada
Cada haiku es una oportunidad para conversar. Por ejemplo:
Los peces brincan
y la luna se ríe.
¡No la alcanzan!
Martha Riva Palacio Obón
¿Cómo escribir haikus? Piensa en la luna. ¿Por qué se ríe la luna? ¿En qué espacio ocurre esta escena? ¿Qué hora es? ¿Por qué se ríe la luna?
1. Un espacio natural, al aire libre (hay agua, hay peces).
2. Durante la tarde o la noche (se ve la luna).
3. La luna “se ríe” porque es esta luna, como una sonrisa:
Los peces brincan
y la luna se ríe.
¡No la alcanzan!
Martha Riva Palacio Obón
Las niñas y niños tienen la facultad de observar sin juicios, sin nada más que la pura inmersión en el momento presente, en el puro acto de acontecer. La mirada de las niñas y niños, sin tantas palabras, sin tantas explicaciones, solo haiku:
Las hormigas en fila Ari tachi ga
suben por una hoja de hierba kusa ni nobotte
y enseguida bajan. sugu oriru.
Quizá hay que tener seis años para hacer un haiku sobre este aspecto trascendental de la existencia: desde hace miles de años las hormigas suben y bajan las hojas de hierba. Y es una suerte para nosotros podernos dar cuenta de ello.
Un verdadero haijin (poeta de haiku), lo primero que debe hacer es buscar la inocencia dentro de sí. Solo o con ayuda. El haiku que hacen los niños puede ayudarnos a encontrarla. El haiku no son solo palabras. La mirada limpia es esencial. Los niños nos enseñan también a seleccionar de entre la infinidad de objetos poéticos que nos rodean los asombros más elementales, los que pasan más desapercibidos. Todo merece un haiku…
Para escribir un haiku, los poetas recomiendan salir a pasear, despacio: observar antes de escribir.
Lo dijo el sabio Pang Tzu:
“Despacio significa que en una misma caminata caben el doble de árboles, el doble de pájaros y el doble de flores”.
Los ruiseñores Batman El abejorro A la medida Hombre de la noche Aquí en las mismas: de su sala de juntas al servicio luchando por llegar piensan el mundo. del capitalismo. a fin de mes.
Referencias.
Benedetti, M. (2008). Nuevo rincón de haikus. Visor Libros.
Cessa, R. (2020) Haiku. Cultura UNAM.
40 HAIKU DE MATSUO BASHŌ Versiones de Francisco Serrano
Pequeña guía para escribir haikus. (2020) Cultura UNAM

