El sentido de la vida
Introducción
Desde inicios de la humanidad hasta la actualidad, el sentido de la vida ha sido un tema de gran trascendencia. En algún momento de la vida, los individuos de todas las culturas han pasado por grandes problemas, dificultades que no pueden resolver, situaciones que agobian y abruman; esto los lleva a pensar en su existencia, a reflexionar sobre su vida y a plantearse distintas preguntas como: ¿por qué me sucede esto?, ¿por qué estoy aquí?, ¿qué hago aquí?, ¿para qué estoy aquí?, pero la pregunta más importante que se ha hecho es ¿cuál es el sentido de mi vida?
Por esta razón considero relevante reflexionar esta pregunta, principalmente desde un enfoque filosófico, porque nos permite buscar en lo más recóndito de nuestra existencia y reflexionar lo que muchos pensadores han hablado acerca del sentido de la vida. El objetivo de este texto es conocer lo que se ha argumentado del sentido de la vida, a través de un recorrido histórico de la filosofía, desde los griegos hasta nuestros días, destacando las ideas de los pensadores más relevantes o que han tenido un gran interés por este cuestionamiento, pensadores como Diógenes, Epicuro, Zenón de Citio, Sócrates, Platón, Aristóteles, San Agustín de Hipona, entre otros.
Así es que extiendo esta gran invitación a todos, a buscar estas reflexiones del sentido de la vida en “El humanista” a partir de esta publicación. Para esto, cronológicamente estaremos destacando las ideas sobresalientes que nos pueden hacer pensar sobre nuestra existencia y nuestro sentido de la vida.
En este primer texto, me gustaría plantear algunas inquietudes que puedan ayudarnos a pensar sobre nuestra realidad y nosotros mismos, ideas generales de algunos pensadores. Algunos de los primeros cuestionamientos que se pueden hacer para iniciar esta travesía son los siguientes:
¿Es el destino fundamental en la vida de las personas? ¿Es el sentido de la vida una búsqueda tal como lo señaló Viktor Frankl?, o ¿es el sentido de la vida la construcción que elabora una persona dependiendo de su realidad y sus aspiraciones?
Al dar respuesta a estas preguntas, sin duda existe en cada uno una vida llena de saberes, conocimiento y experiencias.
Diógenes de Sinope
(Pensador perteneciente a la corriente cínica de la Grecia de los siglos V al IV a. C.)
Uno de los grandes pensadores de la antigua Grecia es sin duda Diógenes de Sinope; su forma de vida ha sido única en la historia de la humanidad. Aunque no se conoce algún escrito en la historia o anécdota en la que hable de manera directa del sentido de la vida, sin embargo, su vida misma da muestra del sentido de vida que eligió. Cuentan que al observar a un ratón que corría sin preocuparse de un sitio para dormir y sin cuidarse de las comodidades convencionales, encontró Diógenes una solución para adaptarse a sus circunstancias y simplificar su vida. Se consiguió un morral para llevar sus provisiones. Dormía, dialogaba y comía en la calle como un vagabundo. (Réserve p. 716); al conocer cómo vivió Diógenes, me hace pensar que el sentido de la vida no se puede encontrar en las cosas materiales. Cuántas veces en nuestra realidad el sueño de la mayoría de las personas es ser una persona de éxito, en cualquier área de la sociedad, ser el mejor profesionista, el mejor emprendedor, el mejor trabajador, el tener el mejor puesto político o ser alguien con mucho dinero.
Al efectuar un análisis histórico regresivo de la vida austera de Diógenes, reflexiono que el sentido de la vida no se encuentra en los anhelos sociales, sino en la vida misma, vivir para vivir y no vivir para lograr algo, cayendo dentro de un enfoque consumista, superficial y vacío. Me gustaría terminar este pequeño texto y reflexionar en lo siguiente: ¿vale la pena vivir para ser una persona destacada en la vida, que cuente con todas las comodidades para ser feliz?, o ¿es preferible vivir la vida sin preocuparse de las cosas materiales y banales?
¿Para qué vivir en un medio social lleno de carencias humanas?
Diógenes perteneció a la escuela cínica.
Para los cínicos, la vida feliz es aquella que se basa en la armonía con la naturaleza. Critican las convenciones sociales, ya que lo que hacen es crear necesidades innecesarias para el hombre, que lo único que aportan es la infelicidad y falta de libertad. (s.f.), por lo tanto, la escuela cínica y la vida de Diógenes nos muestran que el sentido de la vida está en la propia vida natural de vivir, semejante a la de un animal. Es una de las razones por las que la vida de Diógenes se relacionó con la de una vida de perro, “Diógenes el perro”.
Referencias
Réserve, Roody. (2003). Diógenes, “el perro”, solo contra todos. Realidad, Revista De Ciencias Sociales Y Humanidades, (95), 711–717.
https://revistas.uca.edu.sv/index.php/realidad/article/view/4201
Módulo de autoaprendizaje Nº7. (s. f.). Tema: LOS CÍNICOS: La virtud como forma de vida o la rebeldía en busca de la felicidad
Crédito de fotos e imágenes
Foto de Jayson Hinrichsen
https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-con-camisa-blanca-sentada-en-el-coche-8975626/
Foto de Alexas
https://www.pexels.com/es-es/foto/ratones-marrones-y-blancos-2280794/
Wikipedia. (2024), Diógenes de Sinope
