Categoría: Historia

Por: JORGE RAMIREZ LOPEZ / Fecha: abril 9, 2026

La Nueva Política Económica (NEP) es fundamental para comprender la complejidad de la transición zarista al socialismo soviético.

Los primeros años después del derrocamiento del zarismo, en 1917, se comenzó una intensa guerra civil entre el Ejército Rojo, liderado por León Trotsky, y los mencheviques que se oponían al proyecto bolchevique. Sin embargo, la Rusia soviética tuvo que poner en práctica sus políticas económicas para enfrentar su desarrollo como nación socialista y con el propósito de recuperarse tras el conflicto con el viejo régimen. En este artículo seguiremos con el enfoque historiográfico-interdisciplinar para comprender la complejidad de las transformaciones sociales, políticas y culturales de la Revolución rusa. Este episodio de nuestra extensa investigación se centra, por tanto, en los primeros años de la Rusia soviética en cuanto a la aplicación de la Nueva Política Económica (NEP) implementada bajo el mandato de Vladímir Lenin desde 1921 hasta 1928; recordemos, por cierto, que estas políticas fueron en descenso tras la muerte de Lenin en 1924 y, para 1928, estas mismas no eran más parte de la práctica soviética.

¿Cuáles fueron los principales problemas a los que la NEP se enfrentaba? En la Rusia soviética se presentaban dos graves fenómenos: la producción agrícola, dos tercios respecto a la agricultura zarista, y una quinta parte de la producción industrial soviética respecto a la industria previa a 1917. Además, se acentuaba la intensidad del problema en la insuficiencia de incentivos para los campesinos rusos y su actividad productiva. Estos problemas tuvieron, en consecuencia, reverberaciones en las distintas capas sociales de la sociedad rusa: las hambrunas se comenzaron a manifestar a raíz de la escasa producción agrícola e industrial, el desempleo, la alta inflación y los desastres naturales producidos por las sequías alrededor de las regiones del río Volga (Kenez 2006). Asimismo, la inestabilidad política era una complicación más para los bolcheviques, que tenían el enfrentamiento con los mencheviques a partir de 1918 y que se extendió, en menor grado, hasta 1923. Es decir, no era, pues, un camino sencillo a lo que la NEP se tuvo que enfrentar y, sobre todo, las capacidades de adaptación, resistencia y transformación que pragmáticamente hicieron los bolcheviques a partir de 1921.

Dificultades geopolíticas con la Guerra Polaco-Soviética a partir de 1919 hasta 1921 fueron también un fenómeno clave para comprender las razones de la implementación de la NEP (Hill 1983). La escasez de los recursos en la Rusia soviética se exacerbó debido a la coincidencia de la Guerra Civil y el propio conflicto con Polonia. El contexto geopolítico de las repúblicas que pertenecían al territorio de la Rusia zarista, por tanto, dio un paso no solo a la emergencia de una nueva política económica, sino a la creación de la Unión Soviética (tema que vamos a trabajar en el próximo artículo).

Otra situación que preocupaba a los soviéticos era la falta de un sistema de transporte que permitiera la conexión ferroviaria a lo largo del extenso territorio de la Rusia zarista. Sistema atizado, además, por la falta de producción de carbón como combustible en la transportación (Carr 1997). Los ferrocarriles eran sumamente importantes en la dinámica económica entre el campo ruso y las principales ciudades: Petrogrado, Moscú, Rostov, etc. La reactivación del sistema de transporte ferroviario fue, por tanto, uno de los mayores intereses en la aplicación de la propia NEP. En este sentido, la política soviética fue clara: la prioridad de revitalizar la producción de carbón con las minas del Donbás por medio del apoyo de recursos económicos, tecnología y maquinaria del extranjero y alimenticios. Sin duda, una jugada política fundamental en la implementación de la NEP.

Como bien hemos dicho anteriormente, uno de los problemas a los que se enfrentaba la NEP era la alta inflación provocada por un exceso de impresión de papel moneda para financiar los distintos proyectos nacionales y con antecedentes desde el proceso y gasto bélico de Rusia en la Primera Guerra Mundial. Esto, a su vez, tuvo como consecuencia un incremento de los precios y la propia devaluación de la moneda rusa. La estabilización del rublo soviético fue fundamental en el desarrollo de la NEP: como primera iniciativa se tomó la decisión desde el Gosbank (Banco Estatal) de respaldar el rublo con el oro; segundo, este rublo soviético fue usado inicialmente en la industria nacional y comercio exterior para obtener una confianza interna y externa (Carr 1997).

Por otro lado, una de las políticas trascendentales en la recién Rusia soviética fue la concesión estatal en el sector agrícola con los NEPmen (pequeños empresarios y comerciantes urbanos) y los kulaks (pequeña burguesía del campo). De hecho, uno de los datos más sorprendentes para comprender la complejidad de la transición socialista fue la dependencia con el sector privado, que contribuía alrededor del 50 % del ingreso de la Rusia soviética (Carr 1997). Esto ha sido, por tanto, una de las estrategias más interesantes de la NEP en cuanto a la conformación inicial de una economía mixta debido a las necesidades de la economía nacional (Dobb 1966). Nótese la importancia de esta economía mixta, por ejemplo, con el control absoluto del Estado en materia monetaria, minería, comercio, etc.

Otro elemento de la planificación política de la Rusia soviética fue el fortalecimiento de su burocracia (Alvarado 1997). En el inicio de nuestra investigación (artículo anterior) explicábamos que la centralización política en el Partido Bolchevique fue fundamental para desarrollar el proyecto socialista. Los antiguos proletarios de la industria zarista fueron movilizados, muchos de ellos al sistema burocrático: los obreros veían interesantes las nuevas oportunidades de empleo que proporcionaba la NEP. Los obreros que continuaron en el sector industrial fueron incentivados con el fortalecimiento de los sindicatos que abogaban por la protección de los trabajadores: reducción de horas laborales, prohibición de trabajo infantil, aumento de salarios y ofrecimiento de servicio médico.

Los logros y descalabros de la NEP en cuanto a una economía mixta y las contradicciones del desarrollo agrícola y el estancamiento industrial ofrecieron ciertas lecciones a la centralización del Partido Bolchevique. ¿Qué tanto había que modificar la propia NEP en cuanto al horizonte del socialismo soviético? Aunado a esto, ¿qué tanta relevancia fue consecuente con la muerte de Lenin y el nuevo liderazgo del Partido Bolchevique? ¿Cómo fueron las nuevas contradicciones de la estabilidad política soviética? ¿Qué rol jugará, en este sentido, la propia creación de la Unión Soviética? Estas preguntas vamos a trabajarlas en la continuación de nuestra investigación del socialismo soviético.

Bibliografía

Alvarado, Emilio. «La formación del sistema político de la República Rusa.» Revista de Estudios Políticos Nueva Época , 1997: 125-176.

Carr, E. H. La revolución rusa. De Lenin a Stalin (1917-1929). Traducido por Ludolfo Paramio. Madrid: Alianza Editorial, 1997.

Dobb, Maurice . Soviet Economic Development Since 1917 . London: Routledge & Kegan Paul, 1966.

Fitzpatrick, Sheila, Alexander Rabinowitch, y Richard Stites. Russia in the Era of NEP: Explorations in Soviet Society and Culture. Indianapolis: Indiana University Press , 1991.

Hill, Christopher . La revolución rusa. Traducido por Ángel Abad. Barcelona: Editorial Ariel, 1983.

Kenez, Peter . A History of the Soviet Union: from the Beginning to the End . Cambridge: Cambridge University Press, 2006.