En este artículo seguiremos analizando paulatinamente el desarrollo del socialismo soviético en cuanto a la aplicación de las nuevas políticas económicas que afrontarán una serie de complicaciones después de la Revolución Rusa: la NEP. La Nueva Política Económica (NEP) fue una planificación económico-política que se desarrolló a partir de 1921 con su fin en 1928 y, de ahí, su inicio del Plan Quinquenal. La NEP fue el proceso de estabilización paulatina después del fin de la Revolución Rusa y del comunismo de guerra. Tocaba ahora no sólo activar la economía y las instituciones políticas con regularidad, sino también activar las relaciones diplomáticas y comerciales de la Rusia socialista y, más adelante, la propia URSS con el mundo exterior.
Sin embargo, hay que enfatizar, como vimos en el artículo anterior sobre los orígenes de la Revolución rusa, que la industria y la producción agrícola rusa estaban completamente en estragos; la hiperinflación y las hambrunas se habían acentuado de una forma drástica. En este contexto, los primeros pasos de la NEP fueron principalmente las concesiones que se dieron al campesinado con la aprobación, en marzo de 1921, del Comité Central con la participación del X Congreso del Partido Comunista Ruso. Estas concesiones, como la parcial liberación económica o aceptación de pequeñas empresas privadas, dieron pie para posibilitar un excedente económico que reactivó, a su vez, el mercado interno y externo. Estas propuestas pragmáticas de Lenin provocaron una solidificación burocrática y política en la gestión del Partido Comunista que, por cierto, saldría fortalecido de este proceso para iniciar el horizonte de la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
La constitucionalización del NEP, por otro lado, daba el paso a la formalización de las relaciones exteriores e internacionales de la Rusia socialista. Solo una semana después de la introducción del NEP en el X Congreso del Partido Comunista, bajo el liderazgo de Lenin, se firmó el tratado comercial entre los británicos y los soviéticos en marzo de 1921. Esto, por supuesto, nos dice mucho sobre la capacidad de Lenin no solo de manejar la política interna de Rusia, sino también de proyectar los pasos del porvenir del proyecto soviético en el exterior. La forma más práctica de sacar paulatinamente del desastre económico posrevolución fue la reactivación diplomática con la economía mundial. Otros tratados se desarrollaron en este año, como fueron los acuerdos económicos con Afganistán, Persia y Turquía. La idea dialéctica de Lenin sobre el horizonte de la NEP estaba echada: Lenin preveía el proceso largo de recuperación de la Rusia socialista en el contexto posrevolucionario para corregir los errores de estancamiento que habían surgido en el Comunismo de Guerra.
Un elemento que, a nuestro criterio, debemos tener en el radar de este proceso histórico de la NEP es la creación de la URSS. Recordemos que la relevancia de la NEP no solo implicaba a la Rusia socialista, sino a un entorno de la economía mundial. Lenin consideraba esta cuestión. La propia recuperación paulatina de la economía interna de Rusia provocó una suerte de unidad en el territorio político y geográfico heredado del zarismo. El crecimiento del Partido Comunista tuvo la iniciativa de convencer a las repúblicas transcaucásicas (Armenia, Georgia y Azerbaiyán) respecto a la unidad de la República Socialista Federativa Transcaucásica y al fortalecimiento de las fronteras comerciales y políticas de la propia región soviética. En diciembre de 1922 se desarrollaron congresos políticos en las repúblicas transcaucásicas, Ucrania y Bielorrusia para discutir la aprobación de la creación de la URSS. De esta forma, el mismo mes de 1922 se formaliza el nacimiento de la URSS para comenzar los preparativos en la redacción de la constitución política que sería aprobada por el Comité del Partido Comunista en 1923 y un año después fue aceptada por el II Congreso de los Soviets. La URSS comenzaría su largo recorrido de 1922 hasta su fin en 1991.
Como habíamos comentado anteriormente, la industria soviética tuvo antecedentes complejos en el contexto posrevolucionario y, además, los primeros desarrollos positivos de la NEP se efectuaron en el sector agrícola. Sin embargo, la industria sería un sector más complicado en dar frutos positivos. Las palancas de mando, por ejemplo, fueron una estrategia de Lenin en la creación de instituciones estatales para gestionar la economía industrial, como fue la gestión de la Unión Soviética con la Vesenja (Consejo Supremo de Economía Nacional) y a nivel interno con los Sovnarjozi (Consejos de Economía Nacional). Asimismo, se fortaleció la iniciativa privada con pequeñas empresas y cooperativas. Esto conllevó naturalmente la ligera apertura de capitales exteriores de la Unión para concesionar empresas estatales en la extracción de recursos naturales. Esta iniciativa no tuvo éxito del todo debido a la poca confianza de los capitales privados y extranjeros en el proyecto socialista de la URSS.
Las problemáticas de la NEP en el sector industrial no fueron sencillas de enfrentar, pero la planificación de Lenin consideraba estas dificultades con una serie de aplicaciones económicas mixtas en los primeros años de la NEP. Este fue el contexto del balance entre los trusts industriales y la propia gestión estatal en la economía industrial. La presión del Estado se acentuaba durante 1923-1924 para reducir los precios industriales. Además, el rol del Gosbank (Banco Estatal) fue sumamente importante para identificar y restablecer los créditos para los proyectos industriales con una perspectiva aceptable en su desarrollo futuro de la economía soviética. Otra de las iniciativas del Gosbank fue el fortalecimiento de los nuevos rublos con monedas en plata para estabilizar la confianza de la moneda soviética en los sectores internos.
Por otro lado, hay que ir dilucidando un elemento crucial en la comprensión no solo del desarrollo de la NEP, sino del propio paso de la misma al Primer Plan Quinquenal: la transición del liderazgo político de Lenin a Stalin. En el transcurso de mediados de 1922, Lenin entró en una crisis de salud de la que no volvería a recuperarse en los siguientes años. Primero, Lenin sufre un ataque que lo deja incapacitado por una serie de semanas, pero vuelve a reaparecer a finales de 1922 para pronunciar algunos discursos. Sin embargo, a finales de este mismo año tiene que tomar una pausa por instrucciones médicas por la paralización que sufre en el lado derecho de su cuerpo. A pesar de tener sus capacidades mentales efectivas, ya no tuvo la salud física para tener una actividad normal en su día a día. En 1923, Lenin dicta su testamento casi un año antes de morir en 1924, donde, particularmente, desconfía en el desempeño de Stalin como secretario general del Partido. ¿Qué habría pasado si Lenin hubiera vivido más con todas sus capacidades intelectuales y mentales para dictar una orden respecto a Stalin? Seguramente, lo habría destituido y la historia de la Unión Soviética no habría sido la que conocemos, pero esto solo son especulaciones.
Sin embargo, el desenlace posterior a la muerte de Lenin fue una serie de luchas internas en la dirigencia del Partido Comunista, principalmente entre Stalin con ciertos aliados como Lev Kamenev, con el cual rompería relaciones un par de años más adelante en las mismas contradicciones intestinales de la cúpula soviética. Trotsky comenzaba a estar fuera de la ecuación del liderazgo soviético pos-Lenin con las estrategias políticas de Stalin como secretario general en el nombramiento de elementos pro-estalinistas y, de esta forma, aislar políticamente al propio Trotsky y a su proyecto de la revolución permanente frente al triunfo del socialismo en un país de Stalin.
Durante el año de 1927 comenzaban los atisbos del descenso de la NEP como proyecto de aplicabilidad económica-política y en la transición del poder político al entorno de Stalin. En la nueva dirigencia de la Unión Soviética, se planteaba directamente los enemigos del Estado, no solo en Trotsky y Zinóviev, sino también en la desconfianza absoluta del oficialismo a los hombres de la NEP y el campesinado que, como mencionamos al principio, tuvo su auge en los primeros años de las políticas económicas bajo el liderazgo de Lenin en el X Congreso. En este contexto, nace el Primer Plan Quinquenal de la URSS (1928-1932), que rompe no solo con las políticas de protección al campesinado de Lenin con la NEP y los elementos básicos de la economía mixta con pequeñas y medianas empresas privadas que fortalecían una economía de mercado. El estalinismo estaba por ser la hegemonía no solo del Partido Comunista, sino de toda la Unión Soviética.
Bibliografía
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