Los 3 círculos de redes de apoyo para personas con adicciones
Introducción
Por azares aparentes del destino —luego explico a qué me refiero con aparentes—, mi praxis profesional en relación con la salud mental ha sido enfocada a ayudar a personas con adicciones. Desde que me gradué de la universidad como licenciada. En psicología me he dedicado al área clínica casi en su totalidad. Teniendo eventuales trabajos ajenos a esto simplemente para subsistir. Y en este camino me he topado con cierta área de la población cuya principal problemática son las drogas.
Ya sea en centro de rehabilitación para adicciones, en consulta privada o en cualquier otra clínica u hospital en donde haya trabajado, siempre me he rodeado con este tipo de pacientes. Por lo tanto, directa o indirectamente, mi práctica clínica se ha ido enfocando cada vez más a pacientes con adicciones, al grado de que ahora representan tal vez el 90 % de la totalidad de mi trabajo. Y en realidad lo comento como una cosa de orgullo, una situación profesional en la que me encuentro pleno.
Esto debido a que el área de las adicciones genera en mí—y creo que en muchos colegas que se dedican a lo mismo—sentimientos ambivalentes, puesto que, por un lado, es de una gran tristeza cuando te enteras de que un ser humano cae en el terrible infierno en vida. Pero también, por el otro lado, crea una dicha enorme cuando uno de tus pacientes se recupera de esto y comienza una vida plena o al menos el intento de esto.
Por lo tanto, en este carrusel de emociones que la práctica clínica en adicciones me ha llevado, descubro varios temas que pueden ser de una ayuda genuinamente significativa para aquella persona que está en este mundo del consumo. A lo largo de los años me he dado cuenta de una serie de cuestiones interesantes que pueden ayudar a todos, tanto al paciente como a su familia, y cada cierto tiempo digo que “este cuestión” es el definitivo para dichos propósitos. Pero siempre termino descubriendo otro.
Así que, actualmente, he podido sintetizar toda mi experiencia clínica en adicciones en un solo aparente punto. A partir de aquí, podemos ayudar a nuestro paciente o a nuestro familiar que consume alguna droga a que realmente deje de hacerlo o, por lo menos, en dado caso de que vuelva a consumir, la recaída no sea tan estrepitosa y la recuperación sea más rápida, sin necesidad incluso de un internamiento.
Red de apoyo
Definitivamente, el concepto de “red de apoyo” no es nada nuevo; ya lo encontramos en otras áreas de la salud mental. La idea de crear una red de apoyo se usa ante cualquier problemática de salud mental o ante una enfermedad fisiológica como pudiera ser la diabetes o algún tipo de demencia. Por lo general, los profesionales de salud mental, lo primero que sugerimos a los pacientes o a los familiares de los pacientes, ante cierto problema, es crear una red de apoyo. Ya sea ante un paciente que recientemente intentó suicidarse, una depresión mayor, un menor de edad al que se le diagnostique TDAH, entre un sinfín más de ejemplos, siempre intentamos estructurar una red de apoyo que nos va a ayudar a acelerar la recuperación de nuestro paciente.
Recientemente, la cuestión de las redes de apoyo ha sido abordada en cuestiones de consumo y adicción, en donde definitivamente requerimos de una serie de cosas alrededor del paciente que consume para que su recuperación sea profunda y significativa. Sin embargo, cuando se hablaba de redes de apoyo, se solía abordar el tema de manera escueta, vaga, corta, cero profunda y con cuestiones confusas, es decir, definitivamente nada estructurado. Una red de apoyo era la misma para un caso de ansiedad, de ideación suicida y de adicciones. Cosa que no debería ser así.
Yo noté estas vaguedades y confusiones cuando se abordaba esto y terminaba haciendo lo contrario a lo que se solía esperar. Por ello, hoy llego a la conclusión de que “los 3 círculos de redes de apoyo”, como les llamo, son una pieza pilar para la profunda recuperación y rehabilitación de una persona que cayó en el mundo de las drogas.
Cabe mencionar también dos puntos importantes. Es decir, primero, “los 3 círculos de redes de apoyo” en realidad pueden ser de ayuda para cualquier persona, tenga o no problemas de salud mental o alguna enfermedad crónica o degenerativa. No son temas complicados, no son “del otro mundo”; por lo tanto, a cualquiera de nosotros nos pueden ayudar, debido a que precisamente solo es una recopilación de cosas que, como seres humanos, necesitamos en nuestra naturaleza, en nuestra existencia y que, de forma irónica, las hemos estado perdiendo.
Definitivamente, nos ayuda a todos nosotros. Pero aclaro que el propósito principal está enfocado a las personas que consumen o consumían. Por otro lado, el segundo punto a aclarar es el hecho de que este tema no reemplaza un tratamiento completo. Esto no es un reemplazo que pueda evitar la necesidad de un internamiento profesional, la ida al psicólogo o al psiquiatra. Para nada quiero dejar el mensaje de que “esto es lo único que tiene que hacer para dejar de consumir”, puesto que lo primero que tienes que hacer es acudir, de manera profesional, a esos lugares o a esas personas que te ayudarán, en primera instancia, a ya no consumir.
Los 3 círculos
Por lo tanto, no es inventar, puesto que las cosas estaban ahí. Lo único que hice es recopilar lo que, para mí como profesional de la salud mental especializado en adicciones, es de suma importancia comenzar a desarrollar en aquel paciente que consume o que está en proceso de rehabilitación.
También es importante algo que siempre les digo a los pacientes o a los familiares de ellos, que no es algo fácil de hacer, no es algo que de forma inmediata se va a lograr. Sino que, al contrario, hay que tener paciencia debido a que esta es una tarea que se estará buscando, construyendo, reparando, intentando, mejorando a lo largo de toda tu vida. Debido a que, como ya mencioné, son cosas que deberían estar en nuestro día a día y que un ser humano que cae en las adicciones las perdió.
Y lo perdió debido a que las drogas provocan esto. Debemos entender a las drogas y que siempre serán más grandes que nosotros, porque son una entidad mundial y colosal, pero que solos no podemos combatir. Necesitamos de todos para poder salir de este infierno en vida. Puesto que es eso, un infierno. Son tantas cosas que el ser humano hace a otro o a sí mismo como resultado de las drogas que supera la misma ficción de los relatos de terror o de violencia.
Precisamente porque la droga, con el pasar del tiempo, va destruyendo todo el alrededor de la persona, todo lo que tenemos o debemos tener para nuestra estabilidad total, se va destruyendo conforme se va consumiendo alguna droga. Y no tiene que ser precisamente el cristal del que hablamos cuando nos referimos a las drogas. A pesar de que la metanfetamina es lo que desgraciadamente hoy más hablamos, en realidad cualquier camino de consumo nos lleva a donde mismo, llámese tabaco, alcohol o mariguana —que por lo regular suelen ser vistos como no indicadores de adicciones—. Perdemos humanidad y necesitamos recuperarla.
Tampoco vamos a hablar de los orígenes del porqué una persona cae en las adicciones. No es tema para el presente ensayo. De hecho, conforme se va leyendo, estaremos sacando las propias conclusiones de por qué sucede. Que en realidad no hay un solo porqué universal y definitivo que nos dé la respuesta mágica del origen de la adicción. Ni siquiera de manera individual me atrevo a dar respuesta de por qué una persona cae. Menos debemos buscar culpables. No hay un culpable; de hecho, no hay culpables en general. Decir que algo o alguien tiene la culpa de que cierta persona se vuelva adicta es una visión limitada, mediocre y hasta peligrosa que en realidad no nos lleva nunca a nada y el problema sigue estando ahí.
De hecho, siempre les digo a los familiares y a los pacientes que no hay culpables, no busquemos culpables en esto, solo hay circunstancias. Es decir, alrededor del sujeto que consume, hay una serie de circunstancias que llevan al sujeto a ver y sentir que la única alternativa para el desahogo de su sufrir sea la droga, sea el consumir cierta sustancia tóxica. Pudiéramos decir que todo lo que vamos a ver a continuación, es decir, la descripción y explicación de los 3 círculos de redes de apoyo, es lo contrario a lo que intentamos establecer para continuar con la recuperación de una persona en adicción. Me explico: La ausencia o desestructuración de lo que debe haber y de ser en los 3 círculos de redes de apoyo son las circunstancias que pueden llevar a cualquier ser humano al camino de las drogas.
Y realmente es así. Debido a que se suele pensar que aquella persona que cae en las drogas es un ser débil que aparentemente no tuvo la valía o la fuerza necesaria para no pisar este infierno. Pero para nada es así; cualquiera de nosotros, cualquier ser humano, hasta el más fuerte, feliz y pleno que conozcas, puede caer en las drogas si hacemos lo contrario a los 3 círculos de redes de apoyo.
