Filosofía y psicoterapia. Parte 1: Aspectos históricos
Es un tema peliagudo y un tanto complicado abordar este aspecto de la filosofía y la psicoterapia. Esto debido a que hay un sinfín de variantes con las cuales se puede comenzar a andar esta gran odisea. Pero lo más complicado sería lo del principio, es decir, establecer las bases de este camino. Principalmente debido a varios aspectos de suma importancia y que marcarán el destino de las futuras notas.
Inicio
Se tiene entonces la primera circunstancia, que es el punto de partida. Aquí ya se tiene un gran problema. ¿Dónde se puede comenzar? Esta pregunta puede ser igual de arcaica y complicada como la pregunta de “¿Dónde inició la filosofía?”. Tal vez puede ser clara la respuesta del anterior cuestionamiento. Se podrá decir que la filosofía como tal surge a partir de la antigua Grecia con personajes ilustres como Sócrates, Platón o Aristóteles. Incluso otros pueden decir que, desde antes, los llamados presocráticos.
Sin embargo, en el presente siglo se ha jugado con la idea de derrumbar el sentir y pensar eurocentrista de que todo comenzó ahí. Y se postula la idea de que regiones totalmente ajenas a la geografía griega son los pioneros de una filosofía o sabiduría más antigua. Postulan entonces que lo que hoy conocemos como China, India o hasta el continente africano, ahí se puede encontrar otra filosofía. No es tema aquí discutir el génesis para establecer una cultura o país al que se le pueda otorgar la medalla de oro como premio al ser los primeros.
Génesis de la idea
Pero al esclarecer esto, se puede comprender que es complicado por dónde podemos sujetar el primer hilo de un pensamiento histórico, filosófico y psicoterapéutico. Se partiría de igual forma con los judíos, los chinos, los hindúes, con los mismos griegos y así sucesivamente. De igual forma, si se parte, por ejemplo, de los hindúes, ¿qué periodo histórico se selecciona?, ¿los comienzos del hinduismo?, ¿los comienzos del budismo? Entonces sería un ejercicio titánico y un tanto absurdo el hacer esto. Por ello, más adelante se comenzará a hablar de Heráclito. Aquí se dará inicio.
Significado de psicoterapia y filosofía
El segundo aspecto es el significado de psicoterapia y filosofía. Otro problema, pues se puede preguntar: ¿qué es filosofía? ¿Y qué es psicoterapia? Establecer respuestas a ambas cuestiones puede que mueva inclusive el punto anterior de entender cómo comenzar. ¿Por qué?. Bueno, porque no podemos categorizar algo ya establecido en cierto tiempo de la historia, algo bien entendido, con elementos del pasado, con eventos históricos que no entran en dichas categorías porque simplemente no existían estas.
Por decir un ejemplo popular de lo que se ve en redes sociales en relación con los lamentables sucesos ocurridos en Palestina en los últimos años, es la idea y mezcla que ha surgido por ahí, que Jesús era de izquierda o comunista y era palestino. El objetivo se entiende, pero está mal planteado. La idea se comprende, pues se intenta empatizar más con la causa palestina, tratando de llegar a los corazones de millones de personas que tienen como estandarte de fe a Jesucristo. Pero es un error histórico decir que Jesús era palestino y comunista, debido a que ambos conceptos o ideas similares surgieron muchos siglos después.
Ergo, establecer conceptos de lo que es filosofía y psicoterapia también se verá más adelante.
Filosofía psicoterapéutica
Como tercer punto, al momento de comprender qué es filosofía y qué es psicoterapia, viene una problemática más, y es comprender con claridad cuándo da comienzo una filosofía psicoterapéutica. No entenderlo como elementos históricos aislados que se puedan considerar filosóficos y/o psicoterapéuticos. Sino, ¿a partir de qué autor, corriente o pensamiento la filosofía se pudo disponer para la comprensión del sujeto mismo y cuyo objetivo sería una vida más plena, tranquila y significativa?
Historia filosófica psicoterapéutica
A lo que pasamos al cuarto punto, que es identificar las corrientes históricamente puestas en práctica para establecer una conexión entre el mundo de la filosofía y el mundo de la psicoterapia.
Esto debido a que no se puede crear un vínculo de forma forzosa en donde no lo hay. Se puede teorizar, pero no habría algo concreto.
Por decir un par de ejemplos, no tendría mucho sentido usar todas las corrientes filosóficas al servicio de la psicoterapia porque las mismas estructuras de dichas corrientes no tienen cabida para ello. Y se puede mencionar a la teología o a la lógica matemática como ejemplos, debido a que sus mismos cuerpos teóricos no se pueden usar en beneficio de la terapia psicológica.
Otro ejemplo es el psicoanálisis freudiano. Es verdad que se ha podido hacer trabajos filosóficos y psicoanalíticos, hay muchos elementos y proyectos al respecto. Sobre todo, cuando se habla del psicoanálisis lacaniano o el psicoanálisis humanista, también conocido como el psicoanálisis de Erich Fromm. Aquí sí se pudo vincular ambas cosas y los resultados son interesantes. Sin embargo, el psicoanálisis freudiano o directamente de Sigmund Freud (1856-1939) no es posible. A pesar de que muchos consideran al psicoanálisis como filosofía debido a ciertos postulados que Freud usó, como el inconsciente, el yo o el ello, Freud mismo no aceptó la idea de que se fundamentaba en corrientes filosóficas, sino médicas, biológicas y/o científicas (también entendiendo el contexto histórico de Sigmund Freud). Aparte de que, al leer las obras de Freud, se puede percatar que el concepto de inconsciente o de la interpretación de los sueños nada tiene que ver con elementos anteriores al doctor Freud.
En pocas palabras, sí podemos establecer inicios, corrientes, ideas, postulados para crear esta guía histórica que relacione la filosofía con la psicoterapia. Pero esto se abordará en las próximas notas.


