Categoría: Literatura

Por: DAVID ISRAEL HERRERA MUÑOZ / Fecha: abril 9, 2026

"La peor forma de injusticia es la justicia simulada". Platón

A lo largo de la historia, el teatro ha tenido una presencia diversa y multifacética.  Desde las expresiones dramáticas que caracterizaban sus representaciones hasta los antiguos escenarios frecuentados por la nobleza victoriana, el arte teatral ha buscado transmitir potentes mensajes sobre la tragedia y el drama.

Este enfoque artístico ha encontrado su camino hacia esferas como la política y la justicia, donde, desafortunadamente, la búsqueda de la verdad se ha desviado.  En este contexto, el libro titulado “Fabricación” se erige como un reflejo de esta realidad social, ilustrando la creación de una verdad. La narrativa que presenta es esencialmente una representación escenificada, una obra que revela lo que hay en el interior de las personas; sin embargo, en última instancia, se reduce a una mera manipulación de la realidad.

Todo comenzó en 2018.  En un momento en el que se había celebrado en el Senado, el ambiente era de celebración y conmemoración.  Sin embargo, el directivo canadiense, conocido por su labor en la defensa de los derechos humanos, no estuvo presente para concluir la transmisión cuando se abordó el tema del asesinato y secuestro de Alberto Wallace.

Se mencionó que, como nunca, se creó una distorsión con relación a lo sucedido, y el autor, tras sentarse a reflexionar, notó algo curioso: un agujero en el cristal intacto de este asunto.  Gradualmente, lo que había comenzado a establecerse empezó a despertar la conciencia de algunas personas.  La reportera Lizárraga no fue ni la última ni la primera en observar las irregularidades de casos como este.

En el pasado, la señora Miranda de Wallace había captado la atención y se convirtió en una de las víctimas más reconocidas de secuestro.  En 2010, recibió el Premio Nobel de Derechos Humanos, y en 2012 se postuló nada menos que para liderar el gobierno de la Ciudad de México. Este hecho parecía bastante sospechoso; había algo oculto, un as bajo la manga que pocos estaban dispuestos a reconocer, algo que el autor sugirió a la reportera y a ella ir al foro y discutirlo en público.  La periodista rechaza la invitación, argumentando que su vida podría estar en peligro; por su parte, la señora Wallace también optó por no participar, manifestando que no deseaba encontrarse con una mujer empeñada en lucrar con su sufrimiento.

El autor, al llevar a cabo su investigación, descubrió que el niño ya contaba con 6 años y que empezaron a surgir inconsistencias que eran dignas de un caso propio de un detective donde las incongruencias se revelan gradualmente.  Había algo siniestro e inesperado en la sombra que deseaba ser revelado.  La siguiente pista se encontraba en la sangre, que estaba relacionada con Hugo Alberto, el pobre niño que había sido desmembrado.  Lamentablemente, esto coincidía con los marcadores genéticos de José Enrique del Socorro Wallace Díaz, lo que representaba otra oportunidad para demostrar algo realmente perturbador.  La señora Wallace se encontraba en el suelo debido al secuestro de su pequeño, Julio, sucedido en el 2005.  Ella había afirmado haberse casado con José Enrique Wallace en 1968, un año antes del nacimiento de Hugo.

Pero había un pequeño error: el acta de matrimonio que mostró estaba datada en una fecha posterior, ya que, según los registros oficiales, se habían casado el 28 de septiembre de 1978.  Había algo irregular entre los documentos.  El señor Raphael decidió indagar más y descubrió un certificado religioso entre José Wallace y la señorita María Magallanes.  Esto desmentía claramente lo que había afirmado la señora, quien había presentado un acuerdo de divorcio con los nombres correspondientes, fechado en 1974.

Sin duda, el autor Raphael tuvo el coraje de confrontar a la señora y le planteó cómo era posible que el señor Wallace hubiera hecho tal cosa si aún no había disuelto su primer matrimonio.  La señora Wallace, completamente indignada por ello, respondió que no revelaría su vida privada.

Sin embargo, el autor presentó una disculpa genuina.  Por otro lado, la persona afectada no solo tuvo que enfrentar la carga de ser una figura pública que debía dar explicaciones, sino que además había sido candidata para liderar el gobierno de la capital y había trabajado como asesora en dos administraciones diferentes en cuestiones relacionadas con el secuestro.  La entrevista, realizada en un horario de alta audiencia, fue publicada en YouTube, donde logró más de 700,000 visualizaciones y también recibió más de 4,700 comentarios.

Al igual que sucede con cualquier delito, la perfección no existe.  No hay engaño que permanezca en la sombra sin que la verdad salga a la luz.  Esto se evidencia en el caso de la señora Wallace, quien cometió un grave error al emitir una mentira tan monumental que, en esencia, se ató una soga al cuello al haber soltado una mentira tan grande.  Ella había caído en un laberinto sin salida.  Si en medio de todo hubiera aceptado que su esposo no era el padre de Alberto, habría tenido que reconocer los resultados falsificados.  Sin embargo, insistió en que José Wallace era el verdadero progenitor del niño, lo que abrió la puerta a la reacción del padre biológico que se veía venir.  No se percató de que, al presentarse en ese instante, la cadena de televisión y la publicación en la revista Proceso la llevarían a ser una de las figuras más controvertidas.  La única razón que pudo ofrecer al señor Ricardo fue que subestimó al doctor Carlos León.  Cometió un error en sus cálculos al pensar que no vería la entrevista, pues el orgullo lastimado se volvía en su contra.  La mujer se puso en contacto con el señor Raphael revelando que su prima Isabel se casó con su primo hermano antes de que naciera Alberto.  Cuando el niño cumplió un año, ambos fueron a registrarlo juntos.  Además, proporcionó información relevante sobre el divorcio de la pareja; la única condición que exigieron fue que el doctor León no se expusiera públicamente con los datos que recibió.  Obtener aquellos documentos no representó un gran reto.  Al final, se destapó el telón, revelando las actas de matrimonio y divorcio, así como el acta de nacimiento de Aberto.  Finalmente, el 11 de abril de 2019 se inauguró un restaurante en el hotel más antiguo de la localidad, junto con la farmacia de un familiar del doctor León.  El domingo 28, el expresidente Felipe Calderón, quien había dejado el poder seis años atrás, defendía de manera incondicional a la señora Wallace, como si se tratara de un miembro de su círculo íntimo.  Las palabras del expresidente fueron hirientes, sugiriendo que había un secreto oculto.  Si la señora Wallace podía mentir sin reparos sobre la concepción de su hijo, ¿qué más no sería capaz de hacer? El autor no imaginó la magnitud del caso.  La investigación abarcó más de lo que esperaba, fundamentándose en 130,000 hojas de un expediente.  Este libro narra uno de los casos más sorprendentes en la historia judicial, mostrando el increíble sufrimiento de las víctimas y el abuso de poder que emana desde las altas esferas, algo que resulta totalmente impactante, incluso aterrador.  Se presenta una narrativa sin adornos sobre la crueldad y la justicia penal, revelando cómo todo se conforma detrás de un telón de mentiras y manipulaciones.  Tristemente, situaciones de este tipo no solo se limitan a México, sino que también ocurren en el resto del mundo.

En resumen, la justicia que se encuentra distorsionada es una injusticia que se tolera y, al igual que toda falsedad, es una verdad engañosa que nosotros mismos creamos para encubrir la dura realidad.  Una justicia distorsionada es aquella alterada por personas, incluyendo a quienes se ocultan tras poderosas estructuras.  Este tipo de justicia no es auténtica, sino que se convierte en la representación máxima de una ofensa a lo que es justo para los inocentes.  Con el tiempo, la verdad emerge, ya que no hay nada encubierto que permanezca sin ser descubierto.  La justicia y la verdad siempre estarán entrelazadas; no puede existir una justicia que ignore la maldad y la falta de equidad, ni que se cierre a lo abominable y permita que quienes obran mal eviten su castigo.  La verdad está siempre vinculada a la justicia, y no puede haber una justicia fraudulenta o comprometida.  No es posible equilibrar la balanza si se manipula para beneficiar a otros.  ¿Qué es la justicia sin la verdad? ¿Qué significa la justicia sin imparcialidad? La justicia explicada en este texto es, sin duda, algo lamentable y aterrador, ya que ilustra lo que un ser humano puede hacer con el propósito de enmascarar la dolorosa realidad.

Fabricación – Ricardo Raphael | PlanetadeLibros. (n.d.). Planetadelibros. https://www.planetadelibros.com.mx/libro-fabricacion/408784

Raphael, R., Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V., & SEIX BARRAL. (2025). Fabricación (Primera). Editorial Planeta Mexicana, S.A. de C.V. https://pdlibrosmex.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/61/60070_1_LibroFabricacionRicardoRaphael.pdf