En el cine reflejamos más que la cotidianidad de nuestras vidas; reflejamos el paso que recorre el ser humano mientras vive en sociedad. Por más simple que el cine quisiera mostrarse, siempre está escondida la identidad de la huella que dejamos. Esta vez recorrí diferentes aspectos que el ser humano vive en esta película mexicana del director Fernando Frías, película del 2019, aspectos como el arte, el desalojo, la emigración, el arte, la costumbre, la comunicación humana, la delincuencia y la pobreza.
Una película que se siente y se piensa está llena de expresión cultural, colores, formas de vida que suelen no ser vistas por la incomodidad que conlleva hacerlo. Esta incomodidad resulta de las complicaciones que viven millones de personas en un país donde el dolor y el miedo es parte la cotidianidad como lo es en México, pero que a pesar de ello las mismas personas se agarran con fuerza de sus costumbres, tradiciones, arte, expresión artística y el amor por los suyos para sobrevivir a ello.En la historia vemos dos lados de una misma historia, dos enfoques de extremas diferencias, como pasa Ulises de pertenecer a su lugar, a ser desalojado para luego no poder pertenecer ni siquiera en el que era su lugar.
El desalojo por el crimen organizado que vivió no solo lo desalojó de su hogar, de su vida; lo fue desalojando de su identidad poco a poco, pero siempre en una parte de él prevalece el espíritu de sus raíces y del arte que lo ha mantenido vivo toda su vida. Lo llevó a cuestionarse quién era y lo indujo a un rechazo propio, mientras vivía la vida en la calle de un país que no conoce, donde las barreras del lenguaje lo aislaban. Pero, a pesar de lo mal que se escucha, encontró cómo se mezclaban las culturas fuera de su nido, cómo, aun perdidos, siempre hay alguien dispuesto a tratar de comprendernos, de acercarse a nosotros de alguna forma y apreciar lo que somos, aunque desgraciadamente esto no sea suficiente para salir adelante. Tengo bastante rencor hacia la mamá, porque realmente no hay ningún apoyo, ni alguna palabra de aliento de su parte, a pesar de que Ulises es un buen joven. Como de la nada pierde lo que alguna vez tuvo, y vuelve a perder lo poco que llegó a tener mientras estaba allá, como su amistad con Lin, como un día está y al otro ya no, sin tener ninguna certeza de alguna vez encontrarse. Pero a pesar de tener conflicto con su identidad, nos demostró que nuestra cultura y el arte que nos impulsa a vivir lo llevamos a donde sea que vayamos.


