Categoría: Deportes

Por: CARLOS ENRIQUE ARCILA VILLANUEVA / Fecha: febrero 18, 2026

Judit Polgár destrozó el mito de que las mujeres no pueden competir en ajedrez. Llegó al top 8 mundial y venció a Kasparov. ¿Genio nato o entrenamiento extremo? Su historia desafía todo.

En febrero de 2026, Netflix estrena “Queen of Chess”, un documental dirigido por Rory Kennedy sobre Judit Polgár, la jugadora de ajedrez más fuerte de la historia. La producción presenta una historia real de logros sin precedentes en el ajedrez profesional, en contraste con la ficción de “Gambito de Dama” que renovó el interés popular por este deporte mental.

Judit nació el 23 de julio de 1976 en Budapest, Hungría, como la menor de tres hermanas. Su padre, László Polgár, psicólogo y pedagogo húngaro, desarrolló un experimento educativo controvertido basado en la teoría de que “el genio se hace, no nace”. Antes del nacimiento de sus hijas, László había publicado el libro “Bring Up Genius!” donde exponía su convicción de que cualquier niño podía alcanzar la excelencia mediante entrenamiento adecuado y suficientemente temprano.

Las tres hermanas (Susan, Sofía y Judit) fueron educadas en casa, aisladas del sistema escolar tradicional, y sometidas a un régimen de entrenamiento intensivo de ajedrez desde la infancia. El método fue objeto de intenso debate: los críticos argumentaban que privaba a las niñas de una infancia normal, mientras László defendía que estaba demostrando científicamente su teoría pedagógica.

Los resultados fueron extraordinarios. A los 12 años, Judit obtuvo el título de Maestro Internacional. A los 15 años y 4 meses se convirtió en la persona más joven en obtener el título de Gran Maestro Internacional, superando el récord de Bobby Fischer por un mes. Como señala la Enciclopedia Británica, este logro “eclipsó el récord de Bobby Fischer”.

A diferencia de la mayoría de las ajedrecistas, Judit decidió competir exclusivamente en torneos abiertos, rechazando eventos femeninos excepto las Olimpiadas de 1988 y 1990 donde ganó medallas de oro. Esta decisión permitió que sus resultados fueran directamente comparables con los mejores jugadores del mundo sin categorías separadas.

Fue número uno del ranking femenino mundial desde 1989 hasta 2014. Más significativamente, en 2005 alcanzó el octavo puesto en la clasificación mundial absoluta, convirtiéndose en la única mujer en la historia en estar entre los diez mejores jugadores del planeta. Según la Británica, fue “con mucho la jugadora femenina más fuerte de todos los tiempos”.

Entre sus victorias más emblemáticas están las conseguidas contra campeones mundiales como Garry Kasparov (considerado el mejor jugador de la historia) y Boris Spassky en 1993. En 1994 ganó invicta el torneo de Madrid, convirtiéndose en la primera mujer en ganar un torneo fuerte de grandes maestros abierto a ambos géneros. En 2011 obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato Europeo Masculino.

El Experimento Polgár: ¿Naturaleza vs. Crianza?

El caso de las hermanas Polgár reavivó uno de los debates más antiguos de la psicología: ¿qué pesa más en el talento excepcional, la capacidad innata o la disciplina y el entrenamiento sistemático? László se posicionó firmemente en el lado de la crianza, argumentando que con el método adecuado cualquier niño podía convertirse en un genio.

Los resultados parecen validar su teoría. Que tres hermanas de una misma familia alcanzaran niveles de excelencia en ajedrez desafía las probabilidades estadísticas si el talento fuera puramente innato y aleatorio. Esto sugiere que el entrenamiento intensivo y temprano puede producir habilidades excepcionales.

Sin embargo, los críticos señalan factores que complican esta interpretación. Primero, aunque las tres hermanas fueron entrenadas con métodos similares, Judit alcanzó niveles significativamente superiores a los de Susan y Sofía, sugiriendo que existían diferencias individuales, posiblemente innatas, entre ellas. Si el método fuera todo, ¿por qué las tres no alcanzaron el mismo nivel?

Segundo, el experimento carece de un grupo de control adecuado. No sabemos qué habría sucedido si László hubiera aplicado el mismo método a niños elegidos al azar, sin relación genética con la familia Polgár. Es posible que las hermanas tuvieran predisposiciones genéticas favorables para el ajedrez, en áreas como memoria espacial, reconocimiento de patrones o capacidad de concentración, que el entrenamiento desarrolló al máximo.

Tercero, existe la cuestión del costo personal. Las niñas fueron aisladas del sistema educativo tradicional y de experiencias sociales normales de la infancia. Aunque las hermanas han expresado satisfacción con su educación, otros cuestionan si niños tan pequeños pueden realmente consentir a un régimen tan exigente.

La investigación contemporánea en psicología del desarrollo sugiere que la realidad probablemente está en un punto intermedio. El concepto de “práctica deliberada”, popularizado por el psicólogo Anders Ericsson, sostiene que la excelencia requiere aproximadamente 10,000 horas de práctica enfocada e intencional. Las hermanas Polgár ciertamente acumularon estas horas desde muy temprana edad. Sin embargo, Ericsson también reconoce que ciertas capacidades básicas pueden tener componentes genéticos que influyen en qué tan eficientemente alguien puede beneficiarse de la práctica.

Además, el momento del entrenamiento parece crucial. El cerebro infantil tiene una plasticidad excepcional durante ciertos “períodos críticos” de desarrollo. El entrenamiento intensivo durante estos períodos puede reconfigurar las conexiones neuronales de maneras que serían imposibles si comenzara en la adolescencia o la adultez.

El documental de Kennedy incluye declaraciones de figuras del ajedrez que expresaban escepticismo sobre la capacidad de las mujeres para competir al más alto nivel. La pagina especializada de ajedrez ChessBase reporta que la película contiene “abundantes declaraciones de hombres que insistían en que las mujeres nunca podrían competir de igual a igual en el mundo del ajedrez profesional”. Estas actitudes reflejaban debates sobre diferencias de género que han sido cuestionados por la investigación científica.

La carrera de Polgár proporcionó evidencia empírica en una discusión que había sido principalmente teórica. Según ChessBase, el documental “no solo revela hitos deportivos, sino también la presión psicológica detrás de bastidores en la élite del ajedrez mundial”, contextualizando su carrera dentro de las estructuras y actitudes del ajedrez profesional de su época.

Judit se retiró en agosto de 2014 y desde entonces promueve el ajedrez educativo, mostrando un enfoque muy diferente al método intensivo con que fue educada. Este cambio es notable: en lugar de replicar el experimento de su padre, ha optado por un modelo más inclusivo y menos intensivo.

Su legado va más allá de sus resultados individuales. Demostró que era posible para una mujer competir al más alto nivel del ajedrez profesional, algo que había sido objeto de intenso debate durante décadas. El experimento Polgár permanece como un testimonio fascinante y controvertido de las posibilidades y los límites de la educación intensiva, así como de la compleja interacción entre naturaleza y crianza en el desarrollo del talento humano.

Referencias

ChessBase. (27 de enero de 2026). “Judit Polgar: Queen of Chess se estrenará en febrero”. ChessBase.com

Britannica Editors. (30 de enero de 2026). “Judit Polgár: Hungarian chess player”. Encyclopædia Britannica.

NPR. (30 de enero de 2026). “Judit Polgár is the ‘Queen of Chess'”. NPR.org

Polgár, L. (1989). “Bring Up Genius!” Budapest.

Ericsson, K. A., Krampe, R. T., & Tesch-Römer, C. (1993). “The role of deliberate practice in the acquisition of expert performance”. Psychological Review, 100(3), 363-406.