Categoría: Filosofía

Por: ALAN EDUARDO GARCIA AGUNDIS / Fecha: marzo 9, 2026

Ratzinger advierte que el relativismo niega toda verdad objetiva, debilitando la ética, la política y la fe.

Introducción

En el presente artículo estamos ante uno de los autores más destacados de la última fecha en el catolicismo por los hechos que generó y las bases epistemológicas que tuvo: Joseph Ratzinger (1927–2022). Este autor tuvo una postura muy específica de rechazo en contra del pensamiento posmoderno, puesto que esta corriente epistemológica propone que hay una sospecha hacia lo que se considera como la verdad, siempre justificando dicho postulado por el hecho de la pluralidad y la tolerancia (cuando no es una virtud católica). Esto da como resultado que la modernidad haya tenido que considerar que toda verdad es relativa y, además, depende del contexto cultural o de preferencias individuales. El autor, y más tarde papa Benedicto XVI, advirtió cómo esta mentalidad desembocó en lo que denominó la dictadura del relativismo. En obras como Introducción al cristianismo (1968) y Fe, verdad y tolerancia (2003), Ratzinger defendió la necesidad de siempre tener una especie de verdad trascendente que libere al hombre de la arbitrariedad protestantizada moderna. En este artículo se desarrollarán tres ejes principales: el diagnóstico del relativismo como fenómeno cultural; el segundo punto, las consecuencias éticas y políticas; y, por último, la respuesta católica que Ratzinger ofrece frente a este desafío.

1. El relativismo como fenómeno cultural

Algo sumamente importante de Joseph Ratzinger (1927–2022) explica de manera magistral que el relativismo no solo es una pseudoteoría filosófica, sino más bien una especie de mentalidad nacida de los postulados de la cultura moderna. Esto se manifestó todo a raíz de las guerras vividas en el siglo XX y las crisis de los sistemas ideológicos. Dio como resultado que las sociedades llegaran a la conclusión de que no existe una especie de verdad última (aunque eso es una verdad última), sino una especie de justificación de que existen verdades u opiniones de tipo parcial. Por lo tanto, se da como resultado que afirmar algo como verdadero se perciba como algo absolutista, dictador o fenómeno de la intolerancia.

La modernidad da aún un paso al vacío, puesto que abandona de manera total y absoluta la noción de una verdad objetiva y reduce la fe cristiana a opción privada y subjetiva. Por lo tanto, la religión se tolera (en poca manera) mientras se encuentre sometida a un fenómeno íntimo, pero se rechaza lo universalista y, además, en su práctica se vuelve particular; por ejemplo, al quitarle la capacidad de juzgar la praxis del otro. En consecuencia, el relativismo se ve como una neutralidad, pero en realidad da las herramientas para poder generar un criterio absoluto, por el hecho de que se manifiesta como que ninguna verdad puede ser válida para todos.

2. Consecuencias éticas y políticas del relativismo

Para Joseph Ratzinger (1927–2022), esta mentalidad tiene efectos sumamente punitivos para la vida y el tejido social. Se debe observar que, en primer lugar, destruye el fundamento de la ética, en el hecho de que, si no existe la verdad objetiva sobre el bien, todo quedará reducido a preferencias individuales o personales, siempre ligadas a consensos momentáneos. Ahora bien, en segundo lugar, se encuentran debilitados los fenómenos estatales; esto se ve en la democracia, en donde se necesitan principios firmes sobre la dignidad humana para que no caiga en la tiranía del relativismo de la mayoría. Por último, se conduce a una nueva amalgama de totalitarismo cultural, en donde lo único permitido es afirmar que no existe ninguna verdad.

Otro punto en el que coincide Ratzinger con pensadores como Alasdair MacIntyre, quien en After Virtue (1981) dice que la modernidad se nutre fuertemente de fragmentos de tradiciones morales sin fundamento común. Sin verdad trascendente, las sociedades quedan a merced del poder o de la opinión dominante.

3. La respuesta católica: la verdad como liberación

La contraposición que propone Joseph Ratzinger (1927–2022) defiende el hecho de que la fe cristiana no es imposición de dogmas arbitrarios, sino más bien un encuentro con la verdad (“Yo soy el camino, la verdad y la vida”) que libera. En el libro Introducción al cristianismo (1968/2001), explica que la fe no es una especie de salto irracional, sino más bien un acto de confianza con esa verdad revelada en Cristo, que responde de manera imperiosa a las preguntas más hondas del hombre.

En su otra obra magna, Fe, verdad y tolerancia (2003), añade y desarrolla que la verdad no es enemiga de la tolerancia, como muchos creen, sino más bien su condición. Solo quien reconoce que existe una verdad trascendente puede respetar al otro como una persona, quitándole la característica de objeto de manipulación cultural. Por eso mismo, la verdad cristiana no se impone por la fuerza, sino más bien como un camino hacia la plenitud.

Por lo tanto, Joseph Ratzinger ofrece un cristianismo con un fundamento firme para enfrentar la deriva relativista: el hombre no es un fruto de lo aleatorio ni teórico, sino una criatura amada por Dios, llamada siempre a una comunión y comunidad con la verdad eterna.

Conclusión

Joseph Ratzinger describe de manera magistral cómo se presenta esa fragilidad cultural en la modernidad, todo en nombre de la tolerancia, pero ese mismo relativismo niega por conveniencia que exista una verdad objetiva y se convierte en una nueva dictadura de la opinión. Las consecuencias que tiene son incontables, puesto que lo que se alcanza a identificar con claridad es la pérdida de los criterios morales, el debilitamiento de los poderes estatales y, además, la reducción del hombre a un consumidor de consensos.

Referencias

MacIntyre, A. (1981/2001). Tras la virtud (A. Valcárcel, Trad.). Crítica. (Trabajo original publicado en 1981).

Ratzinger, J. (1968/2001). Introducción al cristianismo (A. García-Moreno, Trad.). Ediciones Sígueme. (Trabajo original publicado en 1968).

Ratzinger, J. (2003). Fe, verdad y tolerancia: El cristianismo y las religiones del mundo. Ediciones Sígueme.

Ratzinger, J. (2005). Homilía en la misa Pro Eligendo Pontifice (18 de abril de 2005). Libreria Editrice Vaticana.