En 1993, Steven Spielberg, uno de los directores judíos más prestigiados de Hollywood, sacó la película de su vida. La película cuyo material jamás a autografiado, por la cual no le pagaron y la cual le ganó siete Oscares. La Lista de Schindler se encuentra en el número cinco del top 250 de la página IMDB.
Muchas cosas hicieron grande a esta película, no solamente el reparto, que coincidentalmente es espectacular, Liam Neeson, Ralph Fiennes y Ben Kingsley, la dirección de Spielberg o el score original de John Williams. La historia hizo grande a la película.
La película empieza cuando Polonia ya fue invadida por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Oskar Schindler, un hombre de negocios carismático, emprendedor y persuasivo se da cuenta de lo que los Nazis están cometiendo actos brutales contra los judíos. Los corren de sus casas, los encierran en el ghetto, con poca comida y laborando día y noche. Por supuesto, los que conocen la historia del genocidio judío de los cuarentas, saben que la historia no termina aquí. De los ghettos, los judíos eran transportados, en condiciones deplorables, a campos de concentración. Según los testimonios de sobrevivientes a esta experiencia inhumana, cada día se tenía que luchar por permanecer vivo. Sin comida, guardias con armas en todas partes, cámaras de gas y experimentos médicos que eran, más bien, pura tortura. Algunas figuras, como la de Ana Frank, murieron en campos de concentración, otras, como la de Marita Lorenz, espía alemana que después de la Segunda Guerra Mundial fue mandada a Cuba a asesinar a Fidel Castro pero falló, sobrevivieron.

En cuanto a la producción y rodaje de la película, según Spielberg, la atmósfera de los sets era tan deprimente y turbia que él le tenía que pedir a su amigo, Robin Williams, que le contara chistes por teléfono y filmara algunos sketches de comedia. No se podía usar el color verde en el set, porque, ya que la cinematografía está a blanco y negro, el verde no se veía bien proyectado. Y en cuanto a la cinematografía, La Lista de Schindler es la película a blanco y negro que más dinero ha costado hacer hasta ahora y la que más dinero ha ganado.
Lo importante no es el éxito que La Lista de Schindler recibió en Hollywood. Lo importante es que el sueldo del director se fue directamente a la Fundación Shoah, que muchas personas se vieron educadas acerca del genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial, y que esta película tal vez haya despertado y siga despertando en las personas una necesidad de seguirse educando sobre las tragedias humanas actuales y puedan desarrollar una empatía genuina.
