Salud Mental.

Salud Mental en tiempos de Pandemia….

SALUD MENTAL EN TIEMPOS DE PANDEMIA.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como: “Un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad” (2001). Por ende, la salud mental y las enfermedades mentales están determinadas por factores de interacción psicológica y biológica, de la forma en que lo están la salud y la enfermedad en general.

NORMALIDAD PSÍQUICA

Cabanyes, J., & Monge, M. Á. (Eds.). (2017) en su libro de Salud mental y cuidados, identifican que para poder entender la definición de salud mental es necesario delimitar los ámbitos de la normalidad y de esta manera poder identificar el traspaso al ámbito de lo anormal como indicador de psicopatología. El concepto de normalidad señala la condición de normal. Por su parte, el término normal, hace referencia a lo esperado en razón de la naturaleza, con lo que la persona es, en cuanto a sus operaciones, con los determinantes impuestos por ser lo que es: una unidad sustancial de materia y espíritu, de biología y psique, donde ambos aspectos se condicionan recíproca e intrínsecamente.

Criterios de normalidad

Para definir el ámbito de la normalidad, existen varios criterios y los mismos que se adapten a la salud mental. Son complementarios y no excluyentes.

  • Criterio estadístico: Indica lo que está dentro de la media, lo que es propio de la mayoría, lo esperable en relación a la distribución en la población.
  • Criterio integrativo: Grado de adaptación y participación en el conjunto. En salud mental se refiere a la integración de los aspectos de la actividad psíquica como a la del individuo en el contexto social. El desequilibrio entre las mismas puede sugerir anormalidad.
  • Criterio funcional: La adecuación al funcionamiento esperado. Referente a la naturaleza.
  • Criterio subjetivo: Normalidad desde las referencias personales, según la percepción de bienestar y siendo el malestar referente a señal de alarma.

La salud mental se puede definir de mejor manera utilizando en conjunto estos criterios, entre más se encuentren, a favor, o en contra de la normalidad, mejor definida estará la salud mental.  Parte del equilibrio de las funciones psíquicas y se concibe hacia los logros en el contexto social, conductual para recalcar un crecimiento personal.

En conclusión, la salud mental no es la ausencia de enfermedad psíquica. La salud mental es una dinámica, es algo que se va gestionando. En un grado aceptable de la salud mental existen limitaciones en algunas funciones psíquicas, sin embargo; deben estar balanceadas e integradas en su totalidad en la actividad psíquica.

CONDICIONES DE LA SALUD MENTAL

La salud mental tiene tres condicionantes: la neurobiología, la personalidad, y los factores ambientales. Existen entre estas una marcada interacción multidireccional. Cada uno de ellos tiene un grado variable de condiciones sobre la salud mental, y están presentes de diferente medida a lo largo del ciclo de vida y en las diferentes situaciones que presenta el sujeto.

  • Neurobiología: Existe una base neurobiológica en muchas de las enfermedades psíquicas, por lo cual también existen bases que favorecen la salud mental. Para la enfermedad basta una disfunción neurobiológica mientras que para la salud es importante todos los condicionantes.
  • Personalidad: El modo de ser y las variables que constituyen a su configuración es una condicionante de la salud mental, esta favorece o limita la consolidación. Entre los aspectos más implicados se encuentran el asertividad, empatía, estilo cognitivo y los esquemas de pensamiento, optimismo, flexibilidad, entre otros. Estos aspectos integran factores de la salud mental de acuerdo al grado de estabilidad y consistencia que tengan.
  • Ambiente: El grupo de factores ambientales es amplio, y cambiante durante el ciclo vital de la persona. Según sus características pueden beneficiar o condicionar riesgos para la salud mental. Los principales son el ámbito familiar, las amistades, trabajo y el entorno sociocultural.

La enfermedad mental es una alteración en los procesos cognitivos y afectivos se considera como anormal referente al grupo social al que pertenece el individuo. Los trastornos mentales están caracterizados por síntomas que son observables por la persona afectada o las personas en su entorno. Los síntomas varían de un trastorno mental a otro. Una epidemia como la actual, implica distanciamiento social, cuarentena y aislamiento, por lo cual las principales reacciones son ansiedad, preocupación, o miedo. Las cuales se pueden manifestar de esta manera:

  • Ansiedad frecuente: palpitaciones, sudoración y preocupación
  • Pensamientos intrusivos: Pensamientos no deseados involuntarios, imágenes o ideas.
  • Sensación de miedo o persecución
  • Depresión: llanto frecuente, insomnio y alteración de la alimentación (atracones o inapetencia) por más de meses.
  • Violencia intrafamiliar: aumentos de niveles de estrés por la convivencia permanente.

Ansiedad por la salud

En un estudio realizado por Asmundson GJG, Taylor S. (2020), se concluyó que es muy común que las personas presenten temor y angustia por contagiarse, lo cual se puede referir como ansiedad por la salud. Esto ocurre cuando algunos cambios o sensaciones corporales son interpretados como síntomas de alguna enfermedad. Las personas interpretan sensaciones y cambios corporales de manera catastrófica, las que se vuelven creencias disfuncionales acerca de la salud y la enfermedad, contando con malos mecanismos adaptativos. En el contexto actual de la epidemia de COVID-19, las personas con altos niveles de ansiedad por la salud son susceptibles a interpretar todo tipo de sensaciones corporales como evidencia de que se encuentran infectados, lo que aumenta su ansiedad, influye en su capacidad para tomar decisiones y en su comportamiento. Estas conductas se pueden volver desadaptativas, provocando medidas como acudir frecuentemente a los centros de salud para descartar la enfermedad, excesivo lavado de manos, retraimiento social y ansiedad por comprar.

Es importante señalar, que estas conductas son las recomendadas por las autoridades de salud, no obstante, las personas con ansiedad las llevan al extremo, provocando desadaptación del individuo en su entorno (p. ej. comprar en exceso materiales de protección personal, como mascarillas, guantes y jabones puede generar desabastecimiento en la comunidad). La ansiedad en un nivel funcional es importante, debido a que nos ayuda a protegernos, sin embargo; las personas con un nivel muy bajo de ansiedad, pueden creer que no tiene posibilidad de ser contagiadas e incumplan las recomendaciones de salud pública y de distanciamiento social.

 Depresión

Un estudio chino realizado en la fase inicial de la pandemia en 1210 personas descubrió que el 13,8% presentó síntomas depresivos leves; el 12,2%, síntomas moderados; y el 4,3%, síntomas graves (Wang C, Pan R, Wan X, Tan Y, Xu L, Ho CS, 2020). Donde se observaron mayores niveles de depresión en los varones, en personas sin educación, en personas con molestias físicas (escalofríos, mialgia, mareo, coriza y dolor de garganta) y en personas que no confiaban en la habilidad de los médicos para diagnosticar una infección por COVID-19.

Debido a la situación, fue común que un gran número de personas experimentaran el fallecimiento repentino de un ser querido por COVID-19, por lo cual las personas de su entorno no les fue posible despedirse de la manera adecuada, lo cual genera síntomas como ira, tristeza, y resentimiento, estos favorecen el desarrollo de un duelo patológico.

Reacciones al estrés.

Según la Sociedad Española de Psiquiatría en su Guía COVIDSAM para la intervención en salud mental durante el brote epidémico de COVID-19 destacó que la presencia de estos síntomas de depresión, ansiedad y estrés, se relaciona principalmente con factores como los presentados a continuación:

  • El estado de salud propio y el de sus relaciones personales como: familiares, amigos, etc.
  • La experiencia de autoobservación, o de ser observado por otros, por síntomas y signos de haber contraído la infección.
  • Las afectaciones económicas y laborales, con la consecuente pérdida de ingresos y seguridad en el puesto de trabajo.
  • La necesidad de prever el abastecimiento de alimentos, medicamentos, cuidados médicos u otros bienes necesarios.
  • La preocupación por poder seguir cuidando a familiares.
  • Evitar acercarse a centros de salud por miedo a infectarse mientras reciben atención.
  • Sentirse impotente al querer proteger a los seres queridos y miedo a perder a sus seres queridos debido al virus.
  • Sensación de desamparo, aburrimiento, soledad y depresión debido al aislamiento.
  • Los síntomas comunes de otros problemas de salud (por ejemplo, una fiebre) pueden confundirse con el COVID-19 y provocar miedo a estar infectado.
  • La incertidumbre por desconocer la duración de esta situación.
  • La soledad debido al sentimiento de estar excluido de los seres queridos.
  • El malestar o la rabia ante la posibilidad de ser contagiado por la negligencia de “otros”.
  • El aburrimiento y frustración por no estar conectado a la rutina habitual de la vida.
  • El deseo de beber alcohol o consumir sustancias de abuso para afrontar esta situación.
  • Los síntomas depresivos como desesperanza, cambios en el apetito o alteraciones del sueño.

Agregando a lo anterior, se percibe estigma y discriminación social en relación con el COVID-19, que incluya a las personas infectadas, sus familiares y los trabajadores de la salud, así como otros trabajadores de primera línea. Es importante señalar que algunas de estas reacciones surgen de peligros reales y como modo de defensa, sin embargo; muchas reacciones y comportamientos son causa de falta conocimiento, rumores e información falsa.

 

 

Referencias

  1. (2004). Prevención de la salud mental. 2004, de Organización Mundial de Salud .
  2. U (2021). Promoción del bienestar socioemocional de los niños y los jóvenes durante las crisis COVID-19. 2021, de UNESCO Sitio web: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000373271_spa.
  3. Brusco, L. I. (2018). Salud mental y cerebro.
  4. https://www.iesalc.unesco.org/2020/05/13/como-prepararse-para-la-reapertura-estas-son-las-recomendaciones-del-iesalc-para-planificar-la-transicion-hacia-la-nueva-normalidad/
  5. https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019?gclid=CjwKCAjw7–KBhAMEiwAxfpkWE8ljqcGIl3Dy5486ROFeiKqpY37AuJCztXT9OM1TyRL9BR9hTpBahoCH2AQAvD_BwE

 

 ENTREVISTAS.

 

Entrevista

LIC. TERESITA ARMENDÁRIZ REY.

DOCENTE: FACULTAD DE PSICOLOGÍA “SIGMUND FREUD”

ESTUDIOS: LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA, MAESTRÍA EN EDUCACIÓN SUPERIOR.

 

¿Qué es la salud mental?

Hablamos de salud mental, del conjunto de factores que un individuo puede afrontar, en cuestión personal, laboral, social y económico.

 ¿En qué modalidad está dando clases en educación superior?

Estamos trabajando en modalidad virtual, esperando que todos los jóvenes estén vacunados, está pendiente la vacuna AstraZeneca.  Y viendo que, aunque estemos en semáforo verde se están dando casos de COVID19.

¿Cuáles son las causas de la salud mental?

Actualmente la pandemia ha generado un incremento en los estudiantes la salud mental junto con sus familiares: el confinamiento ha arrasado con problemas económicos, sociales y laborales. Estudiantes trabajan y estudian, y se reflejó en despidos de trabajos, junto con la permanencia en casa, y por salud física, evitaron salir. Las familias no acostumbradas al total de miembros en cuestión de convivencia, unos enfermaron y otros no. Hubo duelos por muerte por el virus.

¿La salud mental se ha reflejado en el aprendizaje de los alumnos?

En algunos alumnos se ha visto limitado en el uso de herramientas digitales, han usado sus celulares para seguir las clases, no todos cuentan con internet de casa, en compra de materiales de clase para prácticas, aunque sean virtuales, deben elaborarlo. El estrés se ha reflejado en   sus calificaciones, junto con ansiedad o depresión ya diagnosticada.

¿Cómo ha detectado la situación con pandemia en los alumnos?

Preguntando casi a diario, como han estado, junto con su familia. Alumnos ya han tenido covid19, su familia, han permanecido ausentes en su recuperación en casos graves, otros han cuidado a sus padres, hermanos. Ausentismo en ocasiones por llevarlos al hospital.  Manifiestan faltos en recursos de economía. La mayoría comentan, que no es lo mismo que en presencial, que es difícil tener toda la concentración en clases. Y otros no conocen su salón de clases.

¿Qué recomienda en situación de estrés o ansiedad?

Se recomienda en casos graves la terapia, que en la misma institución se ha dado, o canalizar particularmente. En casos esporádicos, detectar el evento que ocasiona, reconocerlo, respiraciones controladas, ejercicio físico, pensamiento positivo, la técnica de 54321.

¿Usted como docente ha sentido ansiedad o algún tipo de trastorno?

En ocasiones se acumula el cansancio, por la permanencia en los dispositivos, así como la revisión de trabajo o exámenes, pero no he llegado a la ansiedad.

¿Qué conlleva la salud mental no tratada?

Deterioro en los procesos cognitivo, afectivos, y se considera anormal dentro de los grupos sociales al que pertenecen los sujetos. Los síntomas se reflejan por el mismo o por los demás.

 

Entrevista

LIC. ISAURO LOYA ALVIDRES.

DOCENTE: MAESTRO JUBILADO EN MEDIO SUPERIOR.

ESTUDIOS:  LIC. PSICOLOGÍA Y MAESTRÍA EN EDUCACIÓN SUPERIOR.

 

¿Qué dificultad tiene una persona afectada por una enfermedad mental?

Lo primero es la comunicación, su estado físico, dificultad en su alimentación, su vestir, su autonomía, en general se aparta de la realidad y de la convivencia social.

¿Qué recomendó a sus alumnos en tiempo de pandemia?

Que llevaran a cabo todas las medidas de prevención como, lavado de manos uso de cubrebocas, respetar la sana distancia, y sobre todo, tener alimentación rica en vitaminas y comer sanamente.

¿Por pandemia hubo deserción escolar en educación media superior?

Se reflejó, la ausencia de los alumnos por diferentes motivos, unos por no contar con acceso a Internet, encontraron como ayudar a la economía familiar y se emplearon, tanto en el campo, como trabajo en empresas maquiladoras y la mayor parte en la construcción. Después de tres semestres se vieron estos resultados al ir clases presenciales de 30 alumnos se inscribieron 22.

¿Qué estrategias educativos y didácticas tomo en cuenta en sus alumnos?

Se elaboró por asignaturas, folletos en el cual se daba la explicación del tema y se implementaban actividades, de comprensión, ejecución y se evaluaba por medio de rubricas y listas de cotejo. Y para ayudar a la economía de los alumnos se les apoyaba con copias o bien se les permitía que tomarán la fotografía de las actividades y las enviaban por grupos de WhatsApp y alumno que solicitara asesoría, se les daba por Classroom y Meet.

¿Cree Ud. que afectó a sus alumnos la pandemia, emocionalmente?

Si, no se esperaba que durará tanta, será una forma de vida, a muchos les afectó la falta de convivencia social, en los trabajos colaborativos, no supieron trabajar solos, hubo descuido personal, se incrementó la obesidad, la activación física se aminoró.

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