Categoría: Filosofía

Por: JOSE GUADALUPE GALINDO MORALES / Fecha: marzo 12, 2026

Solo a través del placer encontramos la felicidad

El placer es la única posibilidad para lograr nuestra felicidad y encontrar el sentido a nuestras vidas. ¿Será el placer lo que puede mitigar los problemas que vivimos en la cotidianidad?

¿El sentido de la vida está en el placer?

En esta ocasión conoceremos el pensamiento de Epicuro, quien menciona que la felicidad la debe alcanzar todo el ser humano. A diferencia del pensamiento de Diógenes, que pensaba que una vida llena de cosas materiales nos sujeta y no nos permite ser completamente libres, es necesario vivir naturalmente, alejado de la materialidad y cosas banales. Epicuro se distancia de la perspectiva cínica y propone que el placer es lo más importante que debe alcanzar el ser humano para encontrar su felicidad. Esta vida no es vida si está llena de sufrimiento; la felicidad viene siendo el fin último de la existencia; sin embargo, podríamos cuestionar, ¿es posible que una persona carente de recursos económicos pueda ser feliz? En este sentido, para Epicuro, la felicidad la puede alcanzar todo ser humano sin importar su condición física, económica o social.

Epicuro fue un filósofo griego nacido en Samos (341 a. C.); fundó la escuela epicúrea en Atenas, conocida como “El Jardín”. Murió en la misma ciudad en 270 a. C. (Enciclopedia Herder, 2025).

Lo destacable de “El jardín” es que esta escuela aceptaba a todas las personas, mujeres, niños, esclavos, a diferencia de la escuela de Platón “La academia” o la escuela de Aristóteles “El liceo”, que solo aceptaban a varones, y lo más importante es que no solo era la enseñanza, sino la vida misma; aquí se buscaba la felicidad sin importar las circunstancias de la vida.

El alma está compuesta por partículas y es aquello que permite al ser humano percibir sensaciones y razonar; cuando muere el ser humano, también muere el alma. Entonces, ¿cuál es el sentido de la vida? Epicuro menciona que el propósito de la vida humana es alcanzar la felicidad, pero no como lo consideró Aristóteles, quien mencionaba que para alcanzar la felicidad era necesario tener dinero, tener cierto nivel de belleza. Para Epicuro, la felicidad es más simple, más sencilla y alcanzable, siempre y cuando todas las acciones se orienten hacia el placer. El placer es el camino a la felicidad, el placer es lo que da sentido a la vida.

Cuando nosotros escuchamos la palabra placer, nos lleva a pensar que entonces ir a beber con los amigos o pasarla sexualmente bien con alguien es el placer, pero, para Epicuro, el placer es distinto; el placer es lo que permite dejar de sentir dolores físicos y psicológicos.

Para dejar de sentir dolor físico es dejar de sentir frío, calor, hambre. Para dejar de sentir los problemas psicológicos, angustias mentales, es alejarse de las obsesiones enfermizas, como la obsesión por el poder, la riqueza, el lujo o la obsesión de conquistar a la mejor persona. Entonces, el sentido de la vida se encuentra en estar bien consigo mismo, y para esto es tener que comer, que tomar y tener un lugar donde habitar, y uno crea estas situaciones; por esa razón, en “El jardín”, los discípulos de Epicuro cultivaban sus propios alimentos. Para Epicuro, la felicidad está al alcance de todos, a diferencia de Aristóteles, que pensaba que para la felicidad habría que esforzarse para lograr conquistarla.

El ego es lo que prevalece en una filosofía que considera que hay que conquistar la felicidad con un gran esfuerzo, como la obsesión a tener todo en nuestras manos. Para Epicuro, la felicidad es acostarte en el pasto sin ningún problema, sentir el placer de estar con la naturaleza y sin interrupciones banales, es disfrutar un vaso de agua, y esto está al alcance de todos; no hay una lucha enfermiza por tener cosas materiales, dinero o tener un poder político.

Por lo tanto, para encontrar el verdadero sentido de la vida, debemos orientar nuestras acciones al placer. Entendiendo que no es placer por cosas que nos dañan física o emocionalmente, como el placer por las drogas, el sexo, la riqueza o el poder, sino el placer de tener paz mental, este es el verdadero placer, la tranquilidad y serenidad; a diferencia de todas las cosas inquietantes que impone la sociedad, el placer para Epicuro es tener paz mental.

El sentido de la vida es tener una vida tranquila, alejada del bullicio y de imposiciones sociales o la búsqueda de estereotipos; el placer da sentido a nuestras vidas. Buscar el placer que nos haga un bien a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Por lo tanto, la filosofía nos permite tomar decisiones que nos lleven a tener una vida llena de paz y armonía. 

Las decisiones que vamos tomando en la vida deben estar orientadas al placer, no a los excesos, ni a los extremos de pobreza de la que señalaba Diógenes. El placer es tener lo necesario para vivir sin problemas; el placer es salud física y mental; por lo tanto, debe uno aprender a elegir el placer que conforte nuestra existencia, elegir los placeres naturales y necesarios y no aquellos placeres naturales y no necesarios y aquellos placeres no naturales pero no necesarios.

Esto significa que el placer natural y necesario, como el comer, dormir, beber, descansar, todo aquello que elimine el dolor físico y mental del cuerpo, es solo lo básico para vivir. Mientras que lo natural y no necesario es todo aquello en exceso, hablando de comida, bebidas alcohólicas o dormir más de lo necesario. Entre los placeres que son no naturales y no necesarios estarían la fama, el poder, la riqueza; seguramente no sería malo, pero todo el sufrimiento y lo que pasa para tener esto no nos lleva a la felicidad.

Hay algo que destaca Epicuro como parte de lo que nos da felicidad: los amigos. Con esto se puede inferir que el ser humano necesita de las relaciones para que su vida sea más placentera y más feliz. Por consiguiente, podemos conceptualizar una posibilidad de lo que sería el sentido de la vida para Epicuro. El sentido de la vida no está en las cosas superficiales, en las cosas banales, en la concepción de éxito, fama o poder; el sentido de la vida se encuentra muy cerca de nosotros, en cuestiones muy simples, pero muy importantes, como disfrutar de la compañía de un amigo, tener un lugar donde descansar, beber agua que calme nuestra sed, comer lo que nos nutre y lo necesario para estar bien física y mentalmente. El sentido de la vida está en los placeres naturales y necesarios; únicamente comprendiendo y siendo conscientes de lo que nos hace bien, podemos alcanzar la felicidad.

Referencias 

Enciclopedia Herder (s. f.). Epicuro 

https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Autor:Epicuro

EPICURO – EL FILÓSOFO DEL PLACER – FILOSOFÍA HEDONISTA

https://www.youtube.com/watch?v=RQNFHi8WiPE 

Foto de Andrea Piacquadio: https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-en-biquini-amarillo-acostado-en-orilla-del-mar-3758119/