Dentro del marco de actividades de la Feria del Libro de Cuauhtémoc, los pasados 10 y 11 de octubre se llevaron a cabo tres sesiones del taller Fábrica de leyendas.
Los estudiantes de séptimo semestre de la carrera de Letras Españolas, como parte de su proyecto Tradiciones mexicanas. Mito, rito y leyenda: el terror que nos formó, impartieron este taller de redacción de leyendas inspirado en Cuauhtémoc como espacio de creación, en cumplimiento con los objetivos de la asignatura Gestión Cultural.
Con la finalidad de vincular el quehacer académico con la promoción cultural, el taller buscaba fomentar la expresión artística entre los jóvenes, brindándoles herramientas creativas que estimularan su imaginación y pensamiento crítico. En este sentido, el taller logró abrir un espacio para que los estudiantes se acercaran a la literatura mientras conectaban con sus raíces culturales por medio de una actividad divertida y accesible.
Entre los asistentes destacaron alumnos de tercer y cuarto grado de primaria, así como estudiantes de secundaria y preparatoria. Cada sesión del taller fue diseñada de acuerdo con la edad de los participantes: con los alumnos de primaria se trabajó la creación de dibujos inspirados en personajes legendarios, mientras que, en las siguientes sesiones, dirigidas a estudiantes de mayor edad, se profundizó en el proceso de redacción y construcción narrativa, aumentando progresivamente el nivel de complejidad.
En todas las sesiones hubo una participación activa por parte de los asistentes, especialmente de los más jóvenes, quienes se mostraron entusiasmados por compartir las leyendas locales que conocían y por inventar sus propias historias sobrenaturales, primero mediante una lluvia de ideas y, al final, a través de la exposición de sus dibujos.

Para quienes requerían ayuda, los talleristas se acercaban a dar asesorías individuales en las que dialogaban con los asistentes y les ofrecían ideas para liberar su creatividad. Al final, casi todos escribieron partiendo de algún elemento característico de la ciudad de Cuauhtémoc, como las huertas de manzana, los campos menonitas, su catedral o las calles principales. La participación en el taller fue total: todos los asistentes compartieron la leyenda que escribieron, ya fuera de manera individual o por equipos, y la mañana transcurrió entre risas y aplausos.
Rescatar y reimaginar las leyendas locales es fundamental para preservar la memoria colectiva de una comunidad. Las leyendas son vehículos de valores, creencias, miedos y esperanzas que han sido transmitidos de generación en generación, y forman parte del imaginario que define a un pueblo. En el caso de Cuauhtémoc, estas historias permiten a los más jóvenes conectar con su entorno desde una perspectiva cultural, reconociendo que la literatura nace de la cotidianidad.
