Introducción
En el presente artículo se analizará un suceso sumamente importante que cambió la vida social, académica y política. Este suceso es el de la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767. Todo esto fue articulado y decretado por el rey Carlos III. Esto se puede ver, de manera secular, como un ajuste administrativo, pero todo lo contrario: fue una de las medidas que tuvo más repercusiones profundas en el virreinato. Todo esto se ve caracterizado, puesto que la presencia jesuita había marcado la formación de élites, la evangelización de los pueblos indígenas o, a nivel internacional, en el caso de Japón, China y los pueblos de Vietnam. Esto dio como resultado un desarrollo de la cultura barroca, que se ve como una unión magistral del derecho, la teología y el arte. Su exilio representa uno de los quiebres que refleja de manera directa un avance de las reformas borbónicas y el espíritu moderno o ilustrado, que por su nacimiento es anticlerical y centralizador. Este artículo analizará tres postulados principales: el papel de los jesuitas en la Nueva España, las causas y las consecuencias de su expulsión y, por último, la crisis que se generó por el vacío que existió tras su ausencia.
1. Los jesuitas en la vida novohispana
Esta orden fue fundada por San Ignacio de Loyola en el año de 1540. Esta Compañía llamada de Jesús se convirtió en uno de los pilares de evangelización y educación en la Nueva España. Fueron una de las primeras órdenes en llegar a estos territorios, en 1572. Los jesuitas, al ser la rama más académica, establecieron colegios, universidades y misiones que integraban lo pastoral con lo intelectual.
Uno de los colegios más importantes fue el Colegio de San Ildefonso en la Ciudad de México y el Colegio de San Luis en Puebla, que formaron a generaciones de hijos de españoles nacidos en México, especializados en filosofía, derecho, teología y ciencias. Algo que se presentó en las zonas más lejanas del virreinato, como lo que hoy es Sonora, Sinaloa y Baja California, fue la articulación de comunidades indígenas con un modelo social propio, donde magistralmente se orientaban la salud, la religión, el trabajo y la vida comunitaria, entrelazadas de manera adecuada para un pueblo católico o mestizo.
Algo que caracterizó a la orden jesuita fue también su papel como defensores de la identidad criolla. Esto a través de autores como Francisco Javier Clavijero, quien tras su expulsión de México escribió en Italia el libro titulado Historia antigua de México (1780), donde buscó reivindicar la dignidad de las culturas originarias y la grandeza del territorio novohispano frente a las visiones europeas despectivas.
2. La expulsión de 1767: causas y ejecución
Una fecha que quedará marcada en los libros de historia es el 27 de febrero de 1767, cuando Carlos III firmó una orden que cambió por completo la historia de España y sus territorios: la expulsión total de la orden. Se justificaba de manera arbitraria en la obediencia al monarca y en la necesidad de evitar disturbios. Pero, en realidad, respondía a tres factores principales: las reformas borbónicas, que eran un proyecto centralizador que buscaba debilitar el poder de las órdenes religiosas autónomas; el espíritu ilustrado, que daría culmen a la modernidad y generó en Europa la percepción de los jesuitas como predicadores del oscurantismo y opositores a las reformas racionalistas; y, por último, las consecuencias políticas, como la influencia que tenían en las élites criollas de la época, que generaba sospechas de fomentar resistencias locales.
Algo característico del edicto es que tuvo una ejecución inmediata, algo muy poco común en la Nueva España. En la madrugada del 25 de junio de 1767, en la Nueva España, se notificó a los jesuitas que debían abandonar sus casas y colegios en un plazo mínimo, siendo trasladados al puerto de Veracruz para su embarque hacia Italia.
3. Consecuencias y crisis cultural
Este suceso generó una herida sumamente profunda, puesto que en el ámbito educativo causó un vacío inmediato. Como se explicó anteriormente, ellos fueron los encargados de educar en los máximos niveles de especialización; los colegios y universidades pasaron directamente a manos de otras órdenes o de autoridades civiles, o incluso quedaron sin aplicación educativa. Esto dio como resultado la pérdida de eficacia y prestigio. El acceso de los criollos a una formación sólida en filosofía, humanidades y ciencias se debilitó de manera incisiva.
Ahora bien, en lo cultural se vio remarcada la ausencia de esta orden: los jesuitas significaron la pérdida de una voz crítica y creativa. Uno de los ejemplos más claros es el de Clavijero, exiliado en España, quien elaboró una historiografía que exaltaba el pasado indígena y, por su resentimiento hacia la corona, ayudó de manera indirecta a alimentar los discursos independentistas posteriores, como en el caso de México, donde un jesuita —Miguel Hidalgo— fue padre de la independencia. Por lo tanto, se puede decir que el exilio jesuita se convirtió en una semilla de conciencia criolla más definida, que veía en la corona un poder opresivo e injusto.
En el ámbito espiritual, la expulsión también representó un golpe fuerte al catolicismo popular, puesto que en algunas comunidades se vieron desprotegidas y desarticuladas por la ausencia de dichos sacerdotes. Por lo tanto, el ideal barroco de integración entre fe, arte y vida cotidiana sufrió un debilitamiento notable.
Conclusión
Se puede concluir que la expulsión de los jesuitas no se dio por mera conciencia sino mas bien que fue un claro reflejo del episodio que se dio de tensión entre el espíritu barroco de la nueva España y el racionalismo centralizador de la ilustración padre de la modernidad borbónica. Esto dio como conciencia que la compañía de Jesús, se desmantelo dando como resultado que el entramado cultural que sostenía de manera magistral la educación, la evangelización y, por lo tanto, de lo que se entendía como criollo.
Referencias
Clavijero, F. J. (1780/2003). Historia antigua de México (E. O’Gorman, Ed.). Porrúa. (Trabajo original publicado en 1780).
Loyola, I. de. (1991). Ejercicios espirituales (A. de Nicolás, Trad.). Biblioteca de Autores Cristianos. (Trabajo original publicado en 1548).
Miranda, J. (1977). El pensamiento novohispano. Universidad Nacional Autónoma de México.
Recopilación de las Leyes de Indias. (1680/1973). Recopilación de leyes de los Reinos de las Indias. Ediciones Cultura Hispánica.
Rubial García, A. (2012). La Compañía de Jesús en México: cuatro siglos de historia. Universidad Iberoamericana
