Categoría: Cultural

Por: DAVID ISRAEL HERRERA MUÑOZ / Fecha: enero 1, 2026

El coraje es tener miedo hasta la muerte y quedarse de pie de todas formas (John Wayne).

El secularismo en las ciudades es una ideología que propone la distinción entre la vida pública, incluyendo la política, cultura, educación y el entorno suburbano, y lo relacionado con lo religioso. Este movimiento a menudo reflexiona sobre cómo, a través de la historia, ha influido en el sistema religioso, no solo relegando los servicios católicos y las enseñanzas familiares a un segundo plano, sino que, aunque estas no han desaparecido, han sido desplazadas por métodos de reclutamiento basados en redes sociales.

La modernidad ha oscurecido la relevancia de la religión, lo que ha llevado a las iglesias a desarrollar programas novedosos.  Por ejemplo, el deseo de independencia, que caracteriza el movimiento individualista, se manifiesta en practicantes que a menudo se oponen a la masa de creyentes que generalmente se encuentra en las iglesias.

Asimismo, una de las manifestaciones de la modernización es la cuestión de dónde queda Dios en la esfera pública, en un mundo donde el secularismo parece dominar, especialmente a lo largo del siglo veinte y ahora en el veintiuno, donde las democracias imperiales se han centrado en la individualidad y la autonomía estatal.  Durante este periodo, la sincronización no necesariamente rechaza la religión, sino que promueve un cambio en la concepción de la fe, en lugar de disminuir la religión, se enfoca en los valores históricos y temporales.  Además, el secularismo busca fomentar la libre elección y la autonomía personal, permitiendo que las creencias y la fe ofrezcan un sentido de libertad individual, en lugar de someterse a un poder terrenal.

A pesar de la presencia de la seguridad, existen personas y grupos que se esfuerzan por establecer una interpretación auténtica de lo que significa la religión.  Cada símbolo que se muestra en la vía pública contribuye a un espacio de poder en el ámbito religioso, ya que el poder se distribuye entre las clases populares.

Por ejemplo, los católicos instalan altares en espacios públicos dedicados a la Virgen María, acompañada de Cristo y San Judas, entre otros, con el objetivo de fortalecer la fe, recordar las tradiciones y luchar por no ser olvidados.  Este acto revela un distanciamiento de la religión por parte de algunos, mientras que ellos se esfuerzan por atraer a nuevos fieles.  Esto también refleja su resistencia frente a una secularidad que prevalece en nuestra sociedad, donde el individualismo y la pérdida de fervor religioso son evidentes.  Por ello, los católicos, impulsados por una profunda pasión, intentan motivar a las personas a creer en los milagros que una vez transformaron sus vidas.

Conclusión

Para finalizar, la fe católica en la actualidad, especialmente en las metrópolis donde se ha adoptado la modernidad, se ha manifestado de tal manera que los creyentes se encuentran en las calles con sus banderas y estandartes.  No buscan solamente expresar su fe, sino también dentro de sí mismos encuentran la fortaleza necesaria para preservar viva la llama de su creencia y sus milagros.  Todo esto lo hacen con el propósito de resistir la frialdad y la individualidad que trae consigo la modernidad.

 

Vista de ¿QUÉ LUGAR PARA DIOS EN LA ESFERA PÚBLICA? ENTRE LAICIDAD, SECULARISMO Y PLURALISMO – Parte I*. (n.d.). https://revistas.ort.edu.uy/letras-internacionales/article/view/248/249

Vista de Tradición católica y ritual festivo: secularización y metamorfosis de lo sagrado. (n.d.). https://revistas.um.es/sh/article/view/488361/308881

De La Cruz, H. A. (2017). Religión popular y uso del espacio público en la Ciudad de México. https://www.redalyc.org/journal/4195/419553524006/html/#:~:text=luchan%20por%20la%20imposici%C3%B3n%20de,:%20ritos%2C%20proselitismo%20y%20presencia.